jueves, 30 de junio de 2016

Agente George Hicks. La Invasión chilena a Antofasta




De cerca de 1.85 mts,  rollizo, provisto de una enorme nariz, ataviado con el almidonado ropaje de la época, George Hicks era un gentleman en medio de las arenas del desierto de Antofagasta.  Natural de Newquay, condado de Cornwal, sudoeste de Inglaterra, educado en minería en la academia de Drakes en St Austell y Cornwall. En 1859 se traslada a Norteamérica para desempeñarse en manejo de explosivos. Después de 1868 es contratado en Iquique para trabajar en la Compañía Gibbs en guano y salitre. Años más tarde la Compañía lo desplaza a Antofagasta para hacer un trabajo de evaluación y como supervisor de la salitrera Salar del Carmen de la Compañía Melbourne Clark.
“War Hicks” como le apodaron sus compañeros, secretísimo “agente reservado” de las “Oficinas de asuntos de Ultramar” fue sin duda el impulsor natural en Atacama de la guerra del pacifico, por efecto de la “influencia del imperialismo ingles, decimonónico y la expansión colonial chilena”  (Alonso Barros, Revista de Antropología Experimental, Universidad de Jaén -2003) 
Su misión: Desencadenar la guerra entre Bolivia y Chile.

La “Sociedad la Patria” y el ancla invertida

Furibundo racista y xenófobo, enemigo declarado de Bolivia, directivo de los clubes “Reformista” y “6 de Agosto” (que después de la guerra se llamo “Del Comercio”), promotor de la iniciativa chilena de “la ciudad letrada”, que impulsó la escritura en lugar de la oralidad de las tradiciones aimaras (Isaac Arce – Narraciones Historia de Antofagasta, 1930)
Bombero de la ciudad, alto miembro de la “Sociedad de Socorros Mutuos La Patria” una especie de logia lautariana fundada por Enrique Villegas (cónsul de Chile en Antofagasta 1877, quien fue el primer ciudadano que obtuvo una concesión para llevar agua dulce a Chile, desde los manantiales del Silala) “y que desde donde se promovió fervientemente el separatismo y la integración de ese territorio a la soberanía chilena, para luchar contra la opresión y abusos de las autoridades bolivianas” (Francisco Machuca - Las 4 campañas de la guerra del pacifico - Valparaíso 1926)  

George Hicks era el virtual “gobernador” de la comarca. No había asunto que no pasare por sus manos. Presente en “La Chimba” desde antes de que fuera rebautizada por Melgarejo como Antofagasta (pueblo del gran salar) en cuya fundación estuvo presente en octubre de 1868. Solterón empedernido, de corbata de lazo y chaleco, calzados Oxford y “galochas”, recorría el puerto y la línea férrea provisto de un silbato de contramaestre y banderolas marinas en mano, custodiando “su” pueblo como un perro guardián. (Alfonso Barros - Revista de Antropología Experimental)
Su influencia era tal, que se tomó la libertad de diseñar el trazo y el ancho de las calles de la ciudad en 20 varas.(Isaac Arce, Narraciones históricas de Antofagasta, 1930)  En 1868 ordenó pintar un ancla en el cerro moreno recalcada con cal,  como divisa y señal para los barcos que surcaban las aguas de la bahía y que traían materiales para la construcción de la oficina salitrera de la ciudad. Por medio de esa señal, los capitanes de las naves podían orientarse y encontrar el puerto. El ejecutor (Clavería) entendió mal las instrucciones de Hicks y la pintó invertida. Aun hoy, el ancla invertida es un símbolo de la ciudad. (Kety Farandato -  Antofagasta y su ancla, Feb 2006)

El alumbrado publico

El consejo municipal de Antofagasta (a la cabeza de ciudadanos chilenos) el 17 de Febrero de 1878, dispuso un impuesto adicional para cubrir los gastos del alumbrado publico, y la “Compañía de Salitres” se negó a pagar. El comisario municipal Pedro Astorga (súbito chileno) se constituyó en la casa Hicks el 22 de Octubre de 1878 y le conminó a pagar, y este se negó.
Hicks corrió al consulado chileno en busca de protección “debo confesar que me hervía la sangre  y extremé las cosas dirigiéndome al cónsul chileno” escribió. El cónsul de entonces Salvador Reyes le aconsejó abonar el pago pero emitió una enérgica nota al prefecto boliviano Severino Zapata “El señor George Hicks se encuentra en mi casa y ha solicitado mi protección por encontrarse víctima de atropellos injustificables por parte del municipio”. (Manuel Ravest - La compañía salitrera y la ocupación de Antofagasta – Santiago, 1983 ) 

Al día siguiente el prefecto le responde “Señor Cónsul: Deploro la odiosa controversia entre la municipalidad y el Sr. Hicks… a consecuencia de haberse negado a satisfacer la contribución para el alumbrado publico…. debo limitarme a decir que no puedo mirar como legal el derecho de extraterritorialidad que pretende asumir su consulado para proteger al Sr. Hicks,  no puede ejercer legalmente el privilegio diplomático que pretende… menos aun en materia civil…. por la mínima cantidad de 150 pesos que el Sr. Hicks no quiere pagar” (Ahumada Moreno Pascual - La guerra del pacifico - Tomo 1)

Unos días mas tarde el buque de guerra ingles HMS “Pelican” que tenia su “estación de vigilancia” en el pacifico sur fue enviado expresamente a fondear en Antofagasta a pedido del cónsul ingles en Valparaíso James de V. Durmmond Hay, bajo “sugerencia” de George Hicks. (John Mayo - La compañía de salitres y la guerra del pacifico – Santiago,1979)
El capitán del “Pelican”  R.K. Boys  (citado como Hays por Roberto Querejazu) envió una curiosa nota el 16 de Octubre 1878 al prefecto Severino Zapata “con gran sentimiento me veo obligado a representar a Ud. ciertas medidas inusitadas que han sido adoptadas en contra del súbdito ingles George Hicks respecto a la contribución al alumbrado publico que la Cia de Salitres de Antofagasta considera esta exenta”  (La Patria 11/12/1878)
Respondió el prefecto Zapata: “Ningún individuo, sea cual fuere su nacionalidad puede excusarse de contribuir a las necesidades de la comunidad. En la ciudad de La Paz, se encuentra el ministerio de relaciones exteriores ”  (El Deber, 11/DIC /1878)
"War" Hicks no quedó muy satisfecho, reportaría luego “espero que su visita (la del barco de guerra inglés) desaliente a los bolivianos de copiar a los peruanos en el habito de expropiar  y repudiar. Al viejo salvaje del Prefecto (Severino Zapata) no le importó nada la llegada del "Pelican", de la que ni siquiera dio parte a su gobierno, - boliviano - no le importa nada la ley, la diplomacia, la etiqueta o los usos de las naciones civilizadas”  (13/DIC/1878, Archivo Gibbs - Hicks a Miller)   

Mr. Hicks no deseaba que el conflicto con Bolivia fuera solucionado, amenazó con suspender a sus trabajadores para presionar a Bolivia, “odiaba a los bolivianos con un fervor casi fanático”  “Desde Febrero de 1878 hasta la ocupación de la cuidad por fuerza chilenas, Hicks libró su propia guerra” (Juan Recabarren - Episodios de la vida regional, Universidad Católica el Norte, Antofagasta, 2002) 
 

                                

                                                      En la fotografia el prefecto Severino Zapta (izquierda con el fusil) Eduardo Abaroa con el revolver en mano


George Hicks, y la invasión chilena a Antofagasta

“Los bolivianos son un conjunto de salvajes y los chilenos están listos para pelearse con ellos. Es indispensable una reforma radical en Antofagasta. El lugar, la gente y sus bienes están en manos del grupo mas inescrupuloso de bribones transformados en autoridades” (Hicks a Miller -14/ENE/1879)
“Desgraciadamente no nos conviene tomar la ley en nuestras manos y castigarlos (a los bolivianos) porque en este caso la Compañía tendría directores bolivianos, como otros tantos buitres sobre ella defendiendo la justicia y las leyes ese país” (Hicks a Soublete - Abril 1877)

“Un Oportuno desembarque chileno y la guerra haría subir las acciones [de la compañía de salitre) el 200 por ciento y más” (Alfonso Barros, Fundación desierto de Atacama)
“Tenemos a varios chilenos muy influyentes entre nuestros accionistas y si el Gobierno no cumple su promesa de tomar acción inmediata, se ejercerá fuerte presión sobre ellos en el Congreso y sin duda se verán obligados a actuar, y a actuar con energía” (Archivo Gibbs, 11470, 26/MAR/1878)

“Los bolivianos acá son diferentes, en el mar aprenden a ser prudentes y respetuosos mientras que en el interior son como águilas, desafían al mundo entero “ (Hicks a Soublette, 1/IV/1878)
“Es de esperar que Chile utilice esta oportunidad para las costas del pacifico de esta plaga (gavilla) de bolivianos” (Cartas de Hicks a Soublette, 23/Julio/1878 – Citado por Ardiles 2013)

“Usted debe saber que estos malditos cuicos (apodo despectivo usado para referirse a los bolivianos) son mejores que las bestias para viajar el desierto”… “deberemos dejar de ser extranjeros en nuestro propio suelo… vamos a proceder a chilenizar el territorio” (Correspondencia de Salvador Reyes, cónsul chileno en Arica a Enrique Villegas, leída en la Sociedad “La Patria” por Hicks,  (Ahumada Pascual, 1885: 119-120)

El 14 de Febrero de 1879, cuando Chile invadió Antofagasta escribiría: “No puedo contenerme con un fuerte ¡Viva Chile! que ha venido a punto como magia a salvar nuestra compañía de la perdición… ahora siento que mi carrera en Antofagasta ha terminado propia y honorablemente” (Hicks a Miller- La compañía salitrera y la ocupación de Antofagasta – Manuel Ravest Mora, 1983)

“La venganza de Dios ha caído sobre estos canallas  (los bolivianos) esto igualará a la expulsión de los moros, no puedo parar de repetir con fervor  ¡Viva Chile, Viva Chile! 
(“Hiks a Reed -16/FEB/1879 – Citado por Jorge Basadre – Historia de la república del Perú, tomo 7)

Cumplida su misión con éxito George Hicks dejó el cargo y la ciudad -ya chilena- de Antofagasta el día  31 de Marzo de 1979,  8 días después de que Chile invadiera Bolivia en Calama. El señor del ancla,  “Fue despedido rumbo a Lima, con preciosas piezas interpretadas por la banda tres en línea “ (El Pueblo Chileno – 5/ABRl/1879)

"El Diario" 2o y 21 de Enero 2018

martes, 7 de junio de 2016

El dia en el que Bolivia descubrio que el Silala no era un "rio"




Las aguas del Silala nacen de una veta acuífera de 87 vertientes rodeadas por macizos volcánicos (entre 22º8" de latitud sur y 68º30" de longitud oeste del M. de Greenwich). 5 montañas volcánicas dan a luz sus aguas como en una cruz celta,  todas en territorio boliviano. Las quebradas que se formaron por la erosión permanente producida por aguas fluvio-glaciales y meteorización mecánica, tienen origen aluvial cuya formación podría remontarse a unos 10.000 años a.c.

En la región del Quetena no se manifiesta ninguna actividad fluvial activa nativa, Esto indica que estas quebradas no han recibido desde su formación, ningún flujo notorio de un río. En otras palabras, las aguas no corren hacia ningún lugar. Antonio Bazoberry Quiroga y sus colaboradores fueron quienes develaron por primera vez esta inocultable evidencia en un texto fundamental “El mito del Silala” “No se puede desviar un río que no existe.... “El concepto de río de curso sucesivo no es aplicable, básicamente, debido a que no existe un flujo que genere una corriente de agua a través de algun curso”....”El concepto de curso contiguo, tampoco es aplicable” (Bazoberry, Antonio – El mito del Silala - Noviembre 2002)



 


En el pais, las acciones de política interna y diplomática respecto a su clasificación y catalogación hasta el año 2010, fueron tan improvisadas como la teoría chilena de que el Silala es un “rio de curso natural”.
El 18 de Octubre de 1940, los miembros de la comisión permanente de fiscales de la magistratura paceña ante una denuncia del ciudadano Pablo Budain por el uso ilegal y gratuito de las aguas bolivianas, “desestimaron competencia en la materia al considerar que no puede intervenir en el asunto bajo ningún concepto, porque tendría que definir derechos primordiales que afectan al interés privado” (Don Gaston Velasco – Accion Maritima)

Jaime Aparicio Otero, vice-canciller declaraba (El Diario 23/3/1997) “El asunto Silala, constituye un problema de derecho privado que no compete a los gobiernos de ambos países”. El ex – canciller Antonio Aranibar en 1996 aseguraba “El Silala era un río que tiene su origen en una vertiente que brota al pié del cerro del mismo nombre en Bolivia e ingresa posteriormente a Chile, y que Bolivia es dueña del curso superior de ese río y Chile del curso inferior”. (Comunicado de la Dirección General de Información Diplomática de Bolivia – 7/V/1996)

Teodosio Imaña-Castro, entonces presidente de la Comisión Nacional de Soberanía y Límites de la Cancillería boliviana: "El curso del río Silala, corre de este a sudoeste, hacia territorio chileno. Tiene sus nacientes detrás del cerro Silala, en vertientes o surgentes de agua. Las normas del derecho Internacional regulan con toda claridad respecto a ríos de soberanía sucesiva, o curso sucesivo internacional” (Aguas del Silala, Boletín Extraordinario, cancilleria boliviana, 1997)

En respuesta Antonio Bazoberry Quiroga publicaba: “Silala: ni internacional, ni río”
(La Razon -16/06/99)

El actual canciller boliviano calificó de “deuda historica” la de Chile con las aguas del acuifero cuando apadrinó el pre – acuerdo entre Hugo Fernandez Araoz de Bolivia y Alberto Van Klaveren de Chile (21/11/2009) que establece el compromiso de Chile de pagar por el 50 por ciento del uso de las aguas de curso internacional. Punto 11, Agenda de los 13 puntos. El acuerdo preliminar del 28 de Julio del 2009  establecía:  “El presente Acuerdo considera el volumen de agua del sistema hídrico del Silala o Siloli que fluye superficialmente a través de la frontera desde el Estado Plurinacional de Bolivia hacia la República de Chile” y adjunta conceptos tan irreflexivos (avalados por la cancillería boliviana) como el articulo 3: “Por el presente Acuerdo se establece que las aguas de libre disponibilidad de Bolivia y captadas en su país podrán ser conducidas para ser aprovechadas en Chile”  (Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia - 4 de Agosto 2009)  Felizmente, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo), en cuyo territorio nace el manantial, se opuso al acuerdo inicial (3/10/2010) cuyo borrador finalmente nunca fue firmado.

Adres Soliz Rada (exministro de Hidrocarburos, 2006) publicaba en esos dias "Si esas aguas no fueran artificialmente canalizadas, se insumirían en el suelo arenoso de la región. Al canalizarlas, las compañías se han beneficiado con 18.000 Mts 3 de agua por día, regalo que el vicecanciller Fernandez Araoz prolongará en el próximo lustro; 6.570.000 Mts 3 por año y 32.850.000 Mts 3 en cinco años". (Revista Patria Grande, Año 2, Numero 10, Enero 2009)
  
                                                                      Patria Grande




Fue un patriota tarijeno Arturo Liebers Baldivieso en la legislatura del 2009 quien en una brillante participacion (en el curso de una interpelacion del senado a la cancilleria boliviana) determinó la estrategia “del cambio de enfoque del Silala” retirando todo “derecho” a Chile y la modificacion consecuente de la “aberracion politica y diplomatica” de los acuerdos binacionales previos. Los reconocimientos, un poco tardios llegaron despues “Advertí la pertinencia de las observaciones del senador Liebers, hecho que suscitó mi decisión irrevocable de encarar con firmeza y determinación la superación de semejante aberración que afectaba gravemente al interés nacional.” (Antonio Aranibar, Los Tiempos 10/01/2016)

Hay magnificos estudios de autores bolivianos que evidencian la virtual ceguera boliviana al respecto:  “La geofagia insatisfecha y el convencimiento de que las clases dirigentes bolivianas no opondrían ninguna resistencia [...] indujeron a Chile a seguir recorriendo, sistemáticamente, los hitos fijados en el Tratado de 1904, hasta apoderarse de la totalidad de los colosales bofedales en las nacientes de los grandes ríos que irrigaban el altiplano occidental: Todos Santos, Lauca, Silala, y otros. Depredaron los depósitos de azufre ubicados al oriente de la nueva línea de fronteras: Juriques, Licancábur, Jorgencal, con todos los volcanes ubicados en dicha línea; al igual que desviaron todas las corrientes de agua hacia los territorios depredados, apoderándose además de todos los cerros mineralizados. Algo nuevo y fatídico es que Chile está dando concesiones a empresas que usan la lixiviación con cianuro, y las aguas que no desvió corren el peligro de contaminarse con este peligroso veneno. Esta vandálica usurpación sólo fue posible con la complicidad de la Cancillería Boliviana, especialmente de sus Comisiones de Límites” (Guillermo Rosso Mendieta - Anomalías en los Hitos y cordones de la frontera entre Bolivia y Chile. Infome técnico del senado boliviano, Mayo - 1994)

Hoy por hoy, hasta los historiadores chilenos reconocen que el Silala es un manantial y no un rio “Sobre todo Bolivia debe insistir en sus reclamos por el derecho que le da tener en su territorio un manantial como el Silala y no un Río Internacional que lo que Chile quiere para consolidar el robo indiscriminado de esas aguas. Una vez más la inteligencia de la geopolítica de mi país se movió para anticiparse a los hechos y contando con el silencio cómplice de las autoridades bolivianas, comenzó el robo indiscriminados de las aguas que son un recurso natural invalorable.” (Cástulo Martínez – Las aguas del Silala, Crónica de un despojo - 2002)

La resolución chilena de iniciar una nueva causa internacional fundamentada en las aguas del Silala sin duda cumple el aforismo de que “la mejor defensa es el ataque” y es una habil y casi exasperada maniobra de La Moneda, en el intento de buscar mejor fortuna, unas semanas antes de presentar su contramemoria,  en la demanda boliviana en La Haya. Y los argumentos nacionales tendrán que considerar, la ingenuidad y la amnesia boliviana que 112 años sostuvo que los manantiales solo fueron (como sugiere el estado chileno) un imaginario “rio internacional”




domingo, 8 de mayo de 2016

Flavio Machicado Viscarra - 100 años de La Casa de la Musica


      Este año, los paceños celebramos los 100 años de las “Flaviadas”. Estos convites sin invitación previa que Don Flavio Machicado Viscarra celebrara todos los sábados desde 1916 hasta su muerte y que sus hijos y nietos continúan celebrando hasta hoy ininterrumpidamente. La cita era obligatoria y sagrada cuando de niño, de la mano de mi madre y un poco a la fuerza, era conducido a su casa, una pequeña puertecita  en la Avenida Ecuador 2448, cerca de las 3 de la tarde.

Don Flavio era un caballero de ojos clarísimos como mi abuela, nariz aguileña,  voz tersa y suave y modales de monarca.  Nunca le vi sin corbata (de las de moño en el cuello, bow tie en sus palabras) ni chaleco y tampoco sin un bastón de ébano negro con incrustaciones de plata y marfil en el que se apoyaba con un donaire y una elegancia digna de un sultán.
Las primeras visitas que el solía recibir junto a su esposa Doña Cristina Saravia Noriega una dulce y bondadosa dama que lo acompaño desde 1931 hasta el día de su prematura desaparición en 1972,  solían ser sus socios Vicente Mendoza Lopez y Gerardo Sarmiento y algunos de los mas cercanos amigos Walter Montenegro, Mario Estenssoro o Raul Barragán y los numerosos miembros de la familia.
Después de un chocolate de sabor incomparable y unas galletas que doña Cristina preparaba (con te caliente) para todos los visitantes, los niños éramos alejados del gran comedor hasta los jardines de la casona que limita con la calle Andrés Muñoz donde un par de “Land Rover´s” verde y camel, abiertos como todas las instalaciones de la residencia nos encaminaban imaginariamente a  turbulentas aventuras por los predios misteriosos de “Comanche” el campo y el solar de su familia.

Al atardecer, nos convocaban a la enorme sala de música. Su techo, especialmente construido como una bóveda no visible a la usanza de las catedrales medievales repetía el sonido de  4 grandes altavoces estratégicamente ubicados en el paraninfo. De frente cuatro grandes vitrales de Beethoven y Wagner y dos chimeneas, sobre una de las  cuales aun permanece el retrato de doña Cristina y un busto de Mozart. A lado de los ventanales, el equipo de música (en ese tiempo de calidad irrepetible) un centenario estabilizador de electricidad que aun funciona y su querido sillón de cuero negro cubierto con una badana de oveja que es tan octogenario como las audiciones. A su izquierda una pequeña lamparilla de color verde que era la única luz que permanecía encendida luego, durante el recital, en todo el auditorio. Desde ese pequeño sitial y mientras los niños éramos acomodados al final del perímetro, casi como en un tabernáculo, el solía ensayar el sistema de alta fidelidad con uno que otro surco de vinilo hasta dejar el ambiente a su completa satisfacción y armonía.

La música sonaba como en las bóvedas del olimpo, intensa y seductora. El, de pie, con las manos en alto como un director de orquesta marcaba los compases con un oficio y un garbo que a cualquier conductor de una filarmónica le hubiera gustado atesorar. De tanto escucharla y estudiarla, sabia la música de memoria, en su regla, medida y justa cadencia y sus brazos volátiles convocaban sin duda el resplandor de los espíritus Apolíneo y Dionisiaco. Al concluir la breve prueba y hasta que llegasen los parroquianos, solía acercarse a los mas pequeños. En esa época los niños éramos de mármol, quietos y silenciosos a riesgo de ser desaforados de inmediato por Doña Cristina, solo con la mas pequeña seña de Don Flavio.
¿Les gusta la música?  preguntaba. Como todos hacíamos una señal afirmativa el solía decir: “Escucha la música para encontrarte a ti mismo, a tu alma. La materia de la música es el espíritu, inclusive la mas desasosegada, ella ilumina el territorio de las sombras, no lo olviden.” “La música tiene para mí los encantos más sublimes, capaces de hacerme olvidar todas las pequeñeces de este pobre y miserable mundo”.
 



Poco a poco el salón se llenaba de gente. Los oyentes tenían (hasta el día de hoy) la puerta de la casa abierta.  Podían acercarse, sentarse, permanecer de pie, o acomodarse a su antojo, inclusive en las escaleras. Nunca nadie resguardo o supervisó su presencia. Y así como entraban, salían de la residencia encantados las mas de las veces. En esos viejos sillones supe y vi que se acomodaron azorados, los mas insignes ciudadanos de la ultima época republicana, todos cercanos a Don Flavio y a los que solía recibir en persona con un encanto y una finura incomparables.
Eran habitués de  la casa Mario Estessoro;  Walter Montenegro,  Arturo Borda, el muy respetable Roberto Auchen Homsi, Guillermo Viscarra Fabre, Rolando Costa Arduz, Alfredo La Placa, Marcelo Quiroga Santa Cruz,  Humberto Viscarra Monje, Sarah Ismael, Mario D. Ríos Gastelu, Raul Barragán,  Alfredo Alexander, German Aspiazu, Margot Bellot, Fernando Diez de Medina, Julio de la Vega, el inolvidable Jorge Catalano, Raul Barragán, Mario Castro, Hascar Cajias Kauffman, Jose de Mesa, Teresa Guisbert, María Teresa Rivera, Alberto Villapando, alguna vez Guillermo Lora. Julia Elena Fortun, Mario Rolon Anaya, Lita y Beatriz House, Teresa Alexander. Mariano Baptista. Alfonso Gumucio, Raul Botello, Carlos Medinaceli, Jorge Carrasco y Elena Janhsen, Armando Soriano Badani. El maestro Arturo Borda, Walter Solon, el gran maestro Cecilio Guzmán de Rojas, Guillermo Morris. Luis Ramiro Beltrán, Antonio Paredes Candia, Baltasar Rodo, Luis Nardin Rivas, María Josefa “Pepa” Saavedra, el maestro pintor, escultor, ceramista y alfarero Jorge Medina Medina, Ted Córdova Claure, Julio Iturri Nuñez del Prado, Oscar Cerruto, Guillermo Francovich, Guido Villagómez Loma, Alfonso Prudencio Claure, Arturo Orías, Jaime Martínez, Roberto Prudencio, Carlos Ponce Sanjinés entre muchísimos otros. A cuanto visitante se le ocurriera ir, de cualquier condición social o económica, Don Flavio lo recibía cariñosamente y lo invitaba a tomar asiento en su sala, simple y gratuitamente.





El programa se iniciaba hasta donde alcanza mi memoria siempre con un concierto o con un segmento de los conciertos Brandemburgueses de Bach y concluía muy entrada la noche. Los muy jóvenes éramos retirados discretamente a una hora conveniente.
Con los años deje de situarme en el hall contiguo y con prudencia a ocupar uno de los sillones horizontales dispuestos para los concurrentes. Al llegar a la casa mas temprano, empecé a oír con los otros muchachos, entre primos Machicados, Contreras, Saravias e invitados, parte de sus interminables historias. Escucharlo era semejante a oír a un enciclopedia viviente.
Supimos de su boca que su padre Flavio Machicado Silva fue el secretario privado de Daza durante la campaña de la guerra del pacifico y que en sus propiedades se embotellaba “El agua mas pura del mundo” una pequeña botella de agua mineral de sabor paradisíaco que llevaba el membrete de “Celestia”, y que provenía de una concesión minera familiar de nombre Malachuama, de la que aun guardaba algunos frascos. Recorrer su biblioteca de alrededor de 30 mil títulos y ver una gigantesca hemeroteca de cerca de 60 mil ejemplares. Lo guardaba todo, con una vocación de archivero de la cultura que no conocí nunca en nadie mas. 80 mil libros, folletos, fotografías,  periódicos, revistas, afiches, grabaciones magnetofónicas inéditas, discos por cientos de miles, recortes, tomos, textos y manuales por miles, cuidadosamente guardados y protegidos. Nadie mas que él sabia el orden de las cosas, ni su propia esposa.

Ya mas jóvenes nos enseño algunas de sus verdaderas joyas que aun se preservan:  La increíble obra completa de Fray Jesús de Viscarra Fabre, fruto de su cercanía y parentesco con el patricio don Humberto Vásquez Machicado hasta su temprana muerte en 1958.  La serie de primeras grabaciones del festival de Prades, en la villa de Ria donde su amigo el cellista Pablo Casals había creado en agosto, un festival de música al que el muchas veces había asistido en la abadía de Saint - Michel de Cuixa. Conservaba también cuidadosamente decenas de cartas del propio Casals, cuyo verdadero nombre era Pau Carles Salvador Casals, cuyas fotografías, entrevistas y notas de prensa que el mismo Casals había hecho (en ingles) a Don Flavio, él atesoraba con enorme devoción. 
Sus diplomas en Ciencias económicas de la Universidad de Harvard. La nota de Don Walter Montenegro que decía "La topografía de La Paz hace que, para llegar hasta el escenario de las Flaviadas, en Sopocachi, haya que ascender desde la calle por un sendero y muchos escalones de piedra, como buscando en la montaña, la gruta secreta en que se oficia el rito sabatino del propicio culto de la música. Un permanente y generoso servicio a la cultura, por el que esta ciudad tiene con don Flavio Machicado Viscarra, una deuda difícil de pagar".
Nos enseñó también las fotografías de la visita de Leonard Bernstein con una numerosa delegación de la Filarmónica de New York  y de Howard Mitchel en su propia casa, durante una de las flaviadas en 1951. El primer numero de la Revista “Amauta” de José Carlos Mariátegui, y los discos con discursos de Juan Lechín Oquendo. Los textos de Jaime Saenz sobre su casa, una fotografía de mi madre, egresada del conservatorio Juilliard, de la primavera de 1925 en Cochabamba.



La adultez plagada de obligaciones académicas, nos impidió seguir visitando a Don Flavio con la asiduidad de siempre.
Muchas veces fuimos invitados a su casa en Comanche, una de ellas con el privilegio de ver florecida a otra de sus joyas mas preciadas. La reina de los andes, la Puya Raimondi a los pies de la cantera. Un dinosaurio de la botánica, un enorme cactus que vive en rodales de hasta 12 metros de altura y que florece una vez cada 35 años (los comunarios decían cada 100) en racimos de ocho mil flores repletas de picaflores, en el corazón del “Santuario de Vida Silvestre Flavio Machicado Viscarra”. Luego de su floración de cuatro meses, la planta se auto inmola hasta secarse y carbonizarse a si misma. Parte de esa “ceniza vital” calcinada era conservada amorosamente por mi madre en la casa solariega de hierro forjado de “El Prado” de mis abuelos hasta fines del siglo pasado.





Hoy gracias a la tenacidad de su hijo Eduardo y de sus nietos Cristina y Eduardo junto a otros esplendidos colaboradores (Rosario Murillo Romero, Enzo Ochoa, Vivianne Asturizaga, Isabel Vega Mareño, Silvana Baltz, Juan Gabriel Estellano, Pablo Paniagua, Guely Morató, Miguel Elío, entre otros) la “Fundación Flavio Machicado Viscarra” celebra este año el centenario de las Flaviadas, una celebración a la que todos los paceños y no paceños deberemos adjuntarnos como parte del intangible patrimonio cultural boliviano.

En una de mis ultimas visitas antes de su muerte, lo encontré con Don Jorge Canelas Sáenz y una dama japonesa como el primer asistente a las habituales “Flaviadas” y ahí Don Flavio le decía:
"La música es siempre la misma maravilla para mí. Eso no puede cambiar. La música está por encima de cualquier contingencia. ¿Usted sabe que yo tengo 85 años? No habría llegado a tan viejo sin la música. Es el regalo, el don de Dios. 
A la música le debo la vida, mi salud. Yo escucho música todo el tiempo, aun sin oiría. Es la armonía de la naturaleza, es la armonía del Universo, es la armonía de Dios. Hasta en el ruido que se produce al partir una piedra -allí en Comanche, las canteras de la familia- escucho música. No habría podido vivir ahora sin ella…”

Ninguno de nosotros Don Flavio, ninguno de nosotros.

jueves, 24 de marzo de 2016

Bolivia. El inocultable deseo de callar la verdad



 

  




Los ciudadanos comunes y corrientes, esos que transitamos de a pie el paisaje de la patria hemos sido pulverizados a lo largo de las ultimas semanas con una inverosímil cronología que pinta y retrata la figura de la primera figura política del estado. El escándalo político (Wikipedia) se presenta como un fenómeno que incluye a un líder político o a un grupo de políticos, acusados de realizar prácticas poco éticas o corruptas. Dichas prácticas tienen lugar originalmente en secreto y se convierten en tumultos escandalosos de indole político al recibir una inesperada atención mediática.
El “Capital Simbólico” de un líder es su reputación para el ejercicio del poder, y la confianza de los ciudadanos en ese “Capital” viene a ser una forma de interacción y de ejercicio social en el desempeño de su gobierno. En nuestras sociedades modernas, la confianza es lo único que permite la verdadera gobernabilidad. La confianza y la reputación siguen siendo las bases de la política. (Thompson, J. B, 2001).

Las transgresiones de un dignatario de estado siempre vienen precedidas por habladurías y rumores, que si adquieren un carácter público y vulneran los códigos morales, terminan en un escándalo.  Esa acción implica el atropello de ciertos valores, normas o códigos morales, un perjuicio hacia los intereses públicos, la corrupción financiera y la violación implícita de las reglas del ejercicio del poder político. (J. Camilo Estrada, 2010) 

Vivimos en un tiempo en que la experiencia privada de tener una identidad personal se ha convertido en una fuerza política de grandes dimensiones. Asuntos que en otras épocas se inscribían más bien en el ámbito privado, que incluso se clausuraban en la intimidad, como el género, la condición sexual, las identidades o la experiencia religiosa, irrumpen en la escena pública con toda su fuerza e inmediatez.  (Giddens, A., 1993) 
El concepto es claro y sencillo y no es el hallazgo imaginario de ningún cronista.  

Lo curioso de este tema es la participación multitudinaria de desaprensivos “opinadores oficiales” y "celestinos" sobre el embrollo, complicando aun mas el Capital Simbólico del primer mandatario, hoy muy encogido en las áreas metropolitanas. 
7 ministros de estado. El señor Vicepresidente, el fiscal general. Cuanta entidad, sociedad u “Organización Social” existente, tías de cariño y consanguíneas, dueñas de casa, anticresistas y parientes familiares,  deudos y allegados, alcaldes y concejales, diputados y senadores, chóferes y notarios, chinos y orientales, defensores y corregidores,  agentes y emisarios, amigos y adversarios… “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, Ignorante sabio o chorro generoso o estafador” …. hasta el monseñor Sergio Alfredo Gualberti entremetió su cucharita …. “da lo mismo que sea cura, colchonero, Rey de Bastos, caradura o polizón.”  (las comillas por Enrique Santos Discepolo 1935)

En estos últimos años, las transgresiones no solo apuntan a las conjeturas del presunto descendiente del mandatario, sino también a una innumerable suma de materias censurables que apuntan a la empresa china estatal CAMCE, (cuyas acreditaciones nunca fueron visadas por la cancillería)  a sus ilimitadas y desconocidas subsidiarias, al olvidado y vergonzoso desfalco del FONDIOC, al inexplicable y bochornoso escándalo de Chaparina, A las inexistentes credenciales universitarias del segundo hombre del país, la inmutable designación del Contralor de Estado que mantiene su designación  inconmoviblemente (a pesar del vencimiento de su periodo y de su interinato)  a los contratos poco transparentes otorgados sin licitaciones abiertas con los dineros públicos, a los inconsistentes testimonios segregacionistas del canciller del estado quien solo quiere ver “cara oscuras” en la administración del estado, a las delirantes declaraciones publicas que predicen la rotura del sexto sello de la Apocalipsis si la consulta popular resultare adversa (como fue) a la administración del gobierno - el sol se puso negro como tela de silicio, y la luna se volvió toda como de sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra - 

Al indisimulable deseo de mantener alejado a los tan exitosos voceros del asunto marítimo  (solamente por dudas y recelos de que les hagan sombra), a la inadmisible aprobación - redactado en ingles y sin texto traducido - por parte de los legisladores de un convenio de crédito con el EXIMBAC chino y a la atolondrada maniobra del “periodo adicional” en un  “segundo tiempo” tras la descomposición inicial del referéndum,  en el intento inexcusable de mantener el ejercicio del gobierno sin plazo determinado.

Hay una monumental brecha entre el  presidente Morales del año 2004 y el líder actual con un Rolex en la muñeca y un Smartphone en el bolsillo desde “su instrumento de trabajo” la cabina exclusiva del Falcon 900 EX EASY de 38,7 millones de dólares.  En verdad quien vivió el proceso de cambio fue el presidente Morales y su tan extravagante entorno, más que el pueblo  boliviano
Nosotros, los ciudadanos comunes y corrientes, esos que transitamos de a pie el paisaje de la patria habitantes propios de un territorio geográfico al que nos gusta nombrar como a una “pintoresca anomalía” deberemos tratar de sacar de nuestro “indio interior” la idea de que esta, mis amigos, es la tierra, el suelo, el país, el pueblo, el estado y la nación de todos.


jueves, 25 de febrero de 2016

La Amnesia del Presidente Evo Morales


La amnesia es una trastorno por el cual el individuo deja de ser quien era. Su cuerpo y su mente se modifican. La inconsciencia adquiere predominio. Se deja de residir, de sentir, de mirar, de averiguar.
Cuando la amnesia es voluntaria como ocurre con los políticos, se convierte en una enfermedad grave que cambia el diseño y la estructura de las ideas. Cuando el poder es ilimitado la amnesia es contagiosa, generaliza sus abusos y exigencias y se convierte en total cuando el peso de la memoria, del buen juicio y de la inteligencia caen casi definitivamente triturados por el poder. Un desorden similar parece estar afectando al señor presidente del estado. Un enredo desmedido en la memoria.
Convocó solito (con el vice), sin necesidad alguna, a poco de ser posesionado en su nuevo mandato a un referéndum que pocos candidatos podrìan  ganar en el mundo. Uno contra todos los demás: competidores, opositores y adversarios. 
Los mas contentos con la victoria del No son si duda los numerosos funcionarios de la ultra derecha chilena. Aplauden a rabiar al binomio boliviano que entro muy confiado y salió trasquilado.
Y en el fragor de la contienda, arrancó un gesto que muy poca gente conocía: La amnesia anterógrada.
Olvido por completo que había expresado públicamente que al terminar su gestión renunciaría terminantemente a ser nuevamente candidato y se retiraría (aunque sea temporalmente) a sus cuarteles de invierno en el Chapare, o en el frío museo en Orinoca. 
Y la gente le creyó. Los bolivianos en el ultimo tiempo, impulsados por el “proceso de cambio”,  hemos sido incitados a la idolatría, a la genuflexión y al frenesí del progreso y la renovación. Hemos depositado nuestro entusiasmo en un líder, de origen humilde y hemos descartado toda reflexión individual con la finalidad de vivir días mejores. La tan esperada acción armónica manifestada de los 4 Pachas. El Hanaq, el Ukhu, el Kay y el Hawa Pacha (fuego, agua, tierra y aire) que tanto soñaron nuestros Hamawtas  buscadores del Suma Qamaña (existencia plena) del paradigma Gaia

Los Ama Killa, Ama Lluyay Ama Quella del discurso de posesión del “gobierno del pueblo” el 22 de Enero del 2006 aun resuena en nuestras entrañas. Nos parece todavía inverosímil verlo implorando “trato y negocio” celebrando su cumpleaños, gastando 1.5 millones de dólares (1 millón en la publicación del periódico ingles Financial Times) en la calle 57 de la Avenida 57 de New York (del salón presidencial de reuniones del Hotel Four Seasons)   ¿Como es. Somos antiimperialistas o nos hacemos?
La amnesia presidencial manifestó sus primeros indicios hace mucho tiempo ya. El jefe del Estado dijo desconocer quién ordenó la intervención policial de la octava marcha indígena que se encontraba en Chaparina (Beni) el 25 de septiembre de 2011. Además, negó que alguien de su gabinete ministerial lo hubiera instruido y se enteró del hecho después de la acción policial. La fiscal Patricia Santos Cabrera (destituida con ignominia por deudas a propietarios de bienes inmuebles) le facilitó previamente la pregunta: ¿Diga y/o informe si vuestra autoridad sabe o conoce qué ministro o autoridad ha dado la orden de represión a la VIII marcha indígena en fecha 25 de septiembre de 2011?”.
Desconozco fue la respuesta presidencial.  ¿Ja?. ¿Será cierto que no todas las verdades son para todos los oídos? (Umberto Eco)

En el alboroto del zafarrancho electoral, el señor presidente olvidó también el concepto del delito del “Uso indebido de Influencias”  (Art. 146 del Código Penal Boliviano) “¿Qué será tráfico de influencias?, yo nunca hubiera escuchado el tráfico de influencias” repitió en relación al affaire con “Lady Blue”, que develó que el presidente no era un extraterrestre y que como todos los humanos tenia vida intima y propia.
El asunto de la “cara conocida, con quien “perdió contacto en el año 2007” se complico con las fotografías publicas (del ministerio de comunicación) del carnaval de Oruro en el 2015, y el actuar publico y privado de la dama añadido a su influjo en la CAMCE, acabaron de develar el culebrón.
¿Tenía dinero cuando usted la conoció?”, le preguntó una periodista. “No conozco. La conocí como militante de la juventud del MAS en Cochabamba. Mi relación acabó en 2007”, dijo el Presidente. ¿En serio?

La desmemoria continuó cuando expresó públicamente que “recién se enteró” de que el segundo mandatario no tenía título universitario seguramente ya lo sabia pero no lo recordaba, “Recién esta mañana yo había preguntado, no sabía. Si es así, si estudió, no tiene licenciatura. Lo que me dijo es que dicta clases para maestrías, para doctorados, yo no entiendo este rubro" Algo similar le pasa a Raul Sendic vicepresidente de Uruguay quien afirmaba ser licenciado en genética con “medalla de oro” en la universidad de La Habana, (y es muy posible que el presidente Prof. Dr. Tabaré Vásquez, una fanático de la docencia y la investigación científica,  lo desaloje pronto).
Los olvidos siguieron y siguieron hasta volverse contagiosos. El señor vicepresidente del estado “olvidó” donde hizo su tramite de libreta de servicio militar "Comencé mi trámite el año 1980 en el CITE, no, en la Escuela de Sargentos, si no me equivoco. Ya me he olvidado. El que queda por Muyurina... ahí es donde hice, inicié mi trámite”

Como es inverosímil el despiste con el Lic. Gabriel Herbas Camacho, contralor a.i. general del estado cuya gestión sobrepasa los 7 años y la ley orgánica de la Contraloría General (1928) establece que solo debe permanecer seis y que además debe ser electo de una terna por el senado, de quien expresó “A lo mejor nos hemos olvidado, podemos equivocarnos, no he revisado, aunque evidentemente es un contralor interino”
Aun mas insólito fue el trabajo de la propia esposa del contralor general del estado, Directora Administrativa Financiera del Fondo indígena (FONDIOC) en el 2009.
Y a propósito del Fondo Indígena. En un dialogo publico el primer mandatario expresó que sobre el daño a la institución “hacen escándalo por dos millones y medio (de dólares) tal vez se ha desviado, pero yo sigo convencido que por culpa de técnicos” y el informe de la interventora establece un daño económico al estado de 102 millones de bolivianos (14.8 millones de dólares) ¿Acaso?

Ahora ese mismo gobierno (afectado por los escándalos) pretende  limitar el derecho inalienable del uso de las redes sociales. “Esto va a ser una guerra del pueblo contra el imperio” Solo en China, Irán, Vietnam, Pakistán. Corea del Norte, Afganistán, Eritrea y Cuba las prohíben. Debe tener (además de amnesia) fatiga mental. Creímos todos (con Abraham Lincoln) que era un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
¿O no era así? Mas allá del Si o del No. No recuerdo honestamente

miércoles, 10 de febrero de 2016

2016, la Agenda Diplomatica Boliviana








"Para los que consideramos que el fallo preliminar de La Haya ha sido la coyuntura mas significativa del 2015 para las relaciones exteriores de Bolivia y que en febrero será publica la “nueva estrategia “de la diplomacia boliviana, hay un par de apuntes para citar con el fin de aportar unas reflexiones en la construcción de la renovada doctrina nacional.

Las buenas relaciones con nuestros vecinos mas cercanos han dejado en los últimos años asuntos pendientes por perfeccionar. Pese las numerosas insinuaciones de los investigadores y los entendidos y la sobresaliente gestión del embajador Gustavo Rodríguez Ostria, hay cicatrices en los lazos de amistad con Perú que aun no terminan de cerrar. El asunto Belaunde tan indecorosamente tratado estratégicamente por Bolivia, la postergación indefinida de la firma del protocolo complementario de Ilo y la intención de Lima de excluir a Bolivia del proyecto del tren bioceánico a pesar del muy exitoso gabinete binacional son fruto de estos antagonismos.

La investidura del ingeniero Mauricio Macri en Argentina a pesar de ser elogiada por el presidente Morales fue calificada como adversa para Bolivia al divulgar sin previsión diplomática, la deuda del gas de Buenos Aires para con YPFB. Y aunque son publicas las excusas presidenciales bolivianas, es inocultable la incomodidad ideológica respecto a la administración de Macri, así como es conocida la tendencia general de los estados del Rio de la Plata, en particular de Argentina, de profundizar sus relaciones con la Alianza del Pacifico, de la son firmantes Perú y Chile y a la que ven con buenos ojos, sobre todo de crecimiento económico, y así lo han hecho saber luego de la décima cumbre en Paracas.

Con Brasil las gestiones tampoco han sido del todo favorables. La empecinada determinación boliviana de mantener en calidad de refugiado intransferible al exsenador Roger Pinto por tanto tiempo en la embajada en La Paz y de evitar tercamente su salida, ha privado a ambos estados del intercambio de fraternales relaciones diplomáticas y de embajadores por un par de largos años. Las controversias internas de la presidenta Rousseff y las poco prudentes acciones bolivianas en cuanto a limitar el flujo de sustancias controladas por la inmensa frontera común, han originado que el impulso boliviano en Brasil haya empalidecido tan notoriamente que como en el caso peruano, inicialmente, no se contemple incluir a Bolivia en el proyecto ferroviario bioceánico. La reciente visita del presidente Morales a Brasilia está orientada sin duda a renovar y a encumbrar el proyecto.  Esperemos todos que la fragilidad de la administración de la presidente Rousseff no concluya como muchas otras gestiones, con la prescripción las pretensiones nacionales.

El desmentido publico (en Chile) del presidente Correa respecto a sus declaraciones referidas al asunto marítimo boliviano en Tiquipaya, ha dejado en claro la posición ecuatoriana en cuanto al supuesto respaldo a las aspiraciones marítimas bolivianas. Algo similar sucede con Uruguay una vez que uno de los mas entrañables embajadores extranjeros de Bolivia, el expresidente Mujica ha concluido su mandato, la simpatía con Bolivia parecería languidecer. Mas aun luego de la reciente liberación del abogado cruceño Alejandro Melgar, recluido en Montevideo desde el 2012 por el caso Rozsa y al que Uruguay se ha negado a extraditar en una resolución final de su tribunal de apelaciones.

Hay que recordar que aun no se ha nombrado embajador de Bolivia en la Vía Di Porta Angélica del Estado Vaticano en una omisión que podría inclusive nublar nuestras bienaventuradas relaciones con el Santo Padre, tan preponderantes en estos días.

Pese a los enormes avances de la agenda común con Asunción, el congreso paraguayo mantiene aun en la memoria, la indiscreta postura boliviana respecto a la destitución (constitucional) del expresidente Lugo y el innecesario refugio y protección en Bolivia a los prófugos acusados de asesinar a la hija del que fuera primer mandatario Raul Cubas, hace unos años.  El asilo político de Paraguay al exprefecto de Tarija Mario Cossío; su aparición en actos oficiales del parlamento paraguayo junto a la esposa del apresado líder opositor venezolano Leopoldo López hacen apenas unas semanas y la fuga “al monte” del que fuera embajador de Bolivia en el palacio de los López en Asunción Rosendo Alpire Nominé por asuntos relacionados al Fondo Indígena, reflejan el carácter actual de la vecindad boliviano – paraguaya.

Con la cancillería colombiana los argumentos bolivianos tampoco han sido lo suficientemente convincentes como para que Bogotá modifique por ahora su adversa posición respecto a la demanda marítima boliviana en las asambleas de la OEA, pese a los buenos oficios de Colombia en los asuntos de interés hemisférico y a los rumores bolivianos de su probable mediación en el asunto hacen algunos años. La percepción general del gobierno boliviano de calificar a la administración de Bogotá de neoliberal y a la decisión (soberana) de Colombia de mantener bases militares estadounidenses en su territorio como reprochable, han influido sin duda decisivamente en esa resolución.
La visita del embajador en misión especial chileno, el historiador ariqueño de raíces aimaras Gabriel Gaspar Tapia afirmando que ambos Estados tienen aun “muchos temas pendientes por tratar” no ha sido debidamente reclutada por Bolivia, mostrándonos una vez mas que la política exterior boliviana requiere segundas y terceras lecturas de los códigos mas simples, antes de emitir declaraciones oficiales poco reflexivas. La postura del emisario chileno influenciado sin duda por el foro de Sao Paulo (agosto 2014), ha iniciado probablemente una nueva etapa preparatoria en Chile en vistas de una futura y seguramente obligatoria negociación, a la que estamos prestando y poco el sentido del tacto.                                                 

Sin duda los estudiosos del tema echaremos de menos los consejos y las recomendaciones del que fuera el mas destacado erudito en los tiempos que corren en el asunto marítimo, el recientemente fallecido embajador Don Armando Loaiza Mariaca, asi como la aparente inasistencia totalmente injustificada a las reuniones preparatorias del equipo jurídico boliviano del expresidente y vocero Carlos Mesa que se efectúan en estos días.

André Maurois escribiera que la diplomacia es “el arte de exponer la hostilidad con cortesía, la indiferencia con interés y la amistad con prudencia”. La importancia de su práctica radica en la versatilidad de los funcionarios, cuyas actividades giran en torno a la generación de información seria y desinteresada, la minimización de las fricciones potenciales entre los países, evitando con prudencia los numerosos escollos de la política interna y promoviendo el fomento de las relaciones amistosas entre los Estados soberanos.
De esas materias y de otros silogismos, es que las relaciones exteriores bolivianas deben reflexionar en las próximas reuniones de Febrero.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Los Tratados que Chile Nunca Cumplió



Los asuntos entre Bolivia, Perú y Chile concluida la guerra del pacífico nunca quedaron zanjados.  La paz definitiva, fruto de un acuerdo amigable y  honesto aun esta pendiente. Desde que el acorazado “Blanco Encalada”  al mando del Coronel Sotomayor disparara sus cañones en la bahía de Antofagasta Bolivia el 14 de Febrero de 1879, hasta hoy, Bolivia nunca terminó de buscar una solución a su encierro marítimo.

Intentó, pretendió y facilitó numerosas gestiones con Chile de diversa índole y de carácter a lo largo de mas de un siglo. Y el estado chileno; impulsado por sus propios intereses, consciente o instintivamente por mas de cien años, ha tratado de esquivar y de obstaculizar cualquier acuerdo al que previamente arribaron ambas naciones de manera previa y conveniente. 

Las muestra mas evidentes del incumplimiento de Chile se ven reflejada en los acuerdos firmados desde el 3 de Abril de 1884 que cesaron el conflicto entre Bolivia y Chile en la Guerra del Pacífico hasta el protocolo complementario del 30 de abril de 1896.

Estos acuerdos, olvidados por la historia y el bullicio de la política cotidiana fueron sustituidos por el tenor del tratado de 1904 concebido, impuesto y firmado en Santiago  luego de 20 años de manipulación, traición y asfixia comercial, y que fue promovido por la oligarquía chilena en complicidad con la ultra derecha boliviana buscando siempre en el caso boliviano, sus propios beneficios por encima de los intereses de la patria.

El generalísimo Narciso Campero Leyes, héroe de la batalla del “Alto de la Alianza”, mano derecha del alcohólico y analfabeto Mariano Melgarejo,  oficial de rango en la campaña francesa de Argelia al mando del duque de Aumale, y presidente provisional de Bolivia por voluntad de una “asamblea de notables” en enero de 1880, defendió hasta donde le fue posible la idea de mantener a cualquier costo a Bolivia en la guerra.   
Este imaginario colectivo se mantuvo presente (tal vez erróneamente) en toda Bolivia por muchos años, debido a la confianza nacional en el desatendido potencial bélico de nuestro aliado, el Peru.

Alentado por las promesas del veleidoso ministro norteamericano en Lima, general Stephan Hurlbut, quien deseaba -  impulsado por sus propios intereses - un arreglo entre Chile y Bolivia con el fin de instalar una base naval  norteamericana en Chimbote (territorio peruano) y animado en La Paz por el grupo belicista de su propio entorno y por las infladas ilusiones de los generales peruanos Cáceres y Montero, de que “bastaba la guarnición de Arequipa, las montoneras y un contingente de 4.000 bolivianos para barrer con los chilenos”, ordenó una vez instalado en el palacio de gobierno, mediante un empréstito “para la defensa nacional” de medio  millón de pesos de la época, continuar los preparativos bélicos para mantener a Bolivia en medio de la guerra.

Luego del trauma de la derrota y frente a los enormes problemas que tenía la república e incitados por la irreemplazable necesidad de reorganizar el país, el 25 de Mayo de 1880 fue convocada una “Convención Nacional” en la ciudad de La Paz, con objeto de ser ratificado como presidente constitucional. La convención dispuso el tratamiento de varias leyes financieras; se decretaron impuestos sobre sucesiones hereditarias, disposiciones sobre la organización de la minería, de municipalidades, y finalmente organizaron el esquema diplomático de Bolivia que debía tratar la cuestión de la guerra con Chile. Las conclusiones sostuvieron que “hasta donde les fue posible se velaría la defensa de la integridad territorial ante cualquier intento de nuevos despojos”

Dos altos dignatarios de esa asamblea fueron designados como embajadores plenipotenciarios Belisario Salinas y Belisario Boeto para que viajaran a Santiago en una misión de alto nivel, con el objeto de que “mientras llegue la oportunidad un tratado definitivo de paz” con Chile, se negociara un “pacto de tregua”

A pesar de eso, el propio Campero en un arranque difícil de descifrar, resolvió en persona partir desde La Paz, con los 4.000 hombres que le fueron solicitados y un fuerte parque de artillería a auxiliar a Arequipa. No llegó a recorrer 20 kilómetros cuando llegó a sus oídos que el ejército chileno había tomado la ciudad de Arequipa el 29 de Octubre de 1883 sin disparar un cartucho.  La decisión de no presentar resistencia al invasor, en teoría, no fue de la ciudad de Arequipa, sino del mando político-militar, encabezado por el Presidente peruano Lizardo Montero el 16 de mayo de 1882. En esa ocasión, se trazó un plan de retirada a Puno para unir allí las fuerzas de los países aliados y resistir juntas al invasor.

Simultáneamente en Santiago, el presidente Domingo Santa Maria, conocedor de la fuerza de tareas boliviana y fiel a la naturaleza impetuosa de la diplomacia chilena, resolvió “devolverle la mano”. Ordeno a su ministro de guerra Rafael Sotomayor que mientras el recibiría en La Moneda a los diplomáticos bolivianos, dispusiera que su comandante en jefe Patricio Lynch, preparara una expedición de 15.000 hombres, que partiendo de Arequipa al mando del coronel Velásquez  se acantonaran en Puno y desde allá invadieran Bolivia hasta ocupar la Paz. La orden de La Moneda incluyó se “filtrara” la información cablegráfica para que esta estuviese disponible para las cancillerías peruana y boliviana mientras las conversaciones seguían apaciblemente en Santiago.

Campero muy contrariado, ya de vuelta, declaraba la ley marcial en Bolivia. Santa María ordenó en Chile deshacer la expedición, que ya no tenía objeto y en La Paz, esta orden produjo una sensación de alivio general. El espíritu bélico de 1879, ya desmoronado en Tacna, agonizaba sin remedio hacia la fecha de la tregua.

En medio de este ambiente tan poco apropiado, y a propósito, Chile discutió con los plenipotenciarios bolivianos las condiciones de tregua. Insistió en “el gobierno” de Antofagasta, se acordó una amplia libertad de tráfico hacia el Pacífico y la promesa formal de un tratado de paz para mejores días. Los plenipotenciarios aceptaron la totalidad de lo ofrecido, arrinconados por las circunstancias .

El 3 de abril, los señores Salinas y Boeto expresaron en carta al General Narciso Campero: 
"Fuimos invitados a una nueva conferencia con el Presidente de la República y el Ministro de Relaciones Exteriores, para examinar un proyecto de protocolo final. Se nos ha dado plazo hasta mañana para aceptarlo o rechazarlo. No cabe duda que la invasión a Bolivia se ha hecho inminente. Nuestros medios de defensa serían demasiado deficientes para contrarrestar el ataque de un ejército numeroso, aguerrido, bien armado y mejor preparado. Las calamidades de una guerra, los estragos de una ocupación violenta de nuestras ciudades y aldeas y la vergüenza de una posible derrota se han presentado a nuestras conciencias de una manera abrumadora y en situación de poder alejar estos peligros hemos resuelto suscribir la tregua... ".


Pacto de Tregua



 Mientras llega la oportunidad de celebrar un tratado definitivo de paz entre las repúblicas de Chile y de Bolivia, ambos países, debidamente representados, el primero por el señor ministro de Relaciones Exteriores Aniceto Vergara Albano, y el segundo por los señores Belisario Salinas y Belisario Boeto, han convenido en ajustar un pacto de tregua, en conformidad a las bases siguientes:

1º Las repúblicas de Chile y Bolivia celebran una tregua indefinida, y en consecuencia, declaran terminado el estado de guerra,
  
2º La república de Chile, durante la vigencia de esta tregua, continuará gobernado con sujeción al régimen político y administrativo que establece la ley chilena los territorios comprendidos desde el paralelo 23 hasta la desembocadura del río Loa en el Pacifico, (continúan largas descripciones de limites) En caso de suscitarse dificultades, ambas partes nombrarán a una comisión de ingenieros que fije el límite que quedará trazado con sujeción a los puntos aquí determinados.  (como administración temporal , en calidad de prenda pretoria, figura que nunca se cumplió)
                                                                                                                                                         
4° Si no se arribare a un acuerdo entre el gobierno de Bolivia y los interesados, respecto al monto de la indemnización de los perjuicios y de la forma de pago, se someterán los puntos en disidencia al peritaje de una comisión, compuesta de un miembro nombrado por parte de Chile, otro por la de Bolivia y de un tercero que se nombrará en Chile de común acuerdo, de entre los representantes neutrales acreditados en ese país. Esta designación se hará a la posible brevedad. (acápite que nunca se cumplió)

7° Los actos de autoridades subalternas de uno y otro país que tiendan a alterar la situación creada por el presente acto de tregua, especialmente en lo que se refiere a los límites que Chile continua ocupando (no considerados en su propia soberanía) serán reprimidos o castigados por los gobiernos respectivos, procediendo de oficio o a requisición.
( Frimado) A. Vergara Albano.- Belisario Salinas.- Belisario Boeto.


Los comentarios de los plenipotenciarios bolivianos pueden leerse en el mismo tratado son:  

Bolivia no puede resignarse a la carencia absoluta de un punto de comunicación con el Pacífico sin riesgo de condenarse a una perpetua clausura y a una existencia penosa, aún en medio de sus grandes elementos de riqueza.  Ambos Estados suscribieron un Pacto de Tregua en 1884 indefinida y no un tratado definitivo de paz, que mantenía el dominio de Chile sobre el Litoral boliviano, bajo la promesa chilena  de otorgar a Bolivia un acceso soberano al mar, una vez que se definiera la situación de Tacna y Arica y Chile pudiera disponer de los territorios sometidos a su soberanía. Los Plenipotenciarios bolivianos que negociaron el Pacto de Tregua, pidieron con instancia una salida al Pacífico para Bolivia y creyeron que podrían obtenerla en el extremo norte del territorio cedido temporalmente por el Perú.  El Ministro de Relaciones Exteriores de Chile se negó terminantemente a esta petición. A su juicio, esta petición no estaba siquiera dentro de la esfera de acción y de las facultades del Gobierno.


Chile no ha adquirido el dominio de aquellos territorios  No es dueño todavía y no debe entonces tratar como si lo fuera”
 





Luego de enardecidas discusiones, el parlamento boliviano finalmente aprobó la firma del acuerdo, debido a la frágil situación militar, y a la intención del gobierno chileno de mantener un inquebrantable bloqueo en la costa que colocó a Bolivia al borde del aletargamiento económico al diferir constantemente el ingreso de carga del pacifico.

Una carta del presidente chileno Domingo Santa María dirigida a Rafael Sotomayor (su ministro de defensa)  el 26 de noviembre de 1879, manifestaba:
“No olvidemos por un instante que no podemos ahogar a Bolivia... privada de Antofagasta y de todo el Litoral que antes poseía hasta el Loa, debemos proporcionarle por alguna parte un puerto suyo, una puerta de calle, que le permita entrar al interior sin zozobra, sin pedir venia. No podemos ni debemos matar a Bolivia...”


Fue Sotomayor el que murió en mayo de 1880 en el campamento de Yaras en Tacna.  Mas tarde, durante la administración de Aniceto Arce y de Mariano Baptista, Bolivia se vio en la dura necesidad de negociar con Chile un conjunto de tratados de paz, amistad y comercio que regularicen su desenvolvimiento comercial y aduanero con el objeto de poner fin al estado de guerra y al encierro en que prácticamente se encontraba, sin abandonar la idea, de obtener un acceso propio y soberano al Pacífico.

La mala nueva era que el tratado de Ancón en 1883, por el cual el Perú entregaba a Chile a perpetuidad la provincia de Tarapacá, había limitado toda certeza de compromisos futuros. Pese a eso, ambas naciones firmaron un conjunto de acuerdos mutuos en breve tiempo.  El primero el 6 de Agosto de 1874 cuyos acápites en resumen dicen:

Tratado de limites 1874
  
Las repúblicas de Chile y de Bolivia, estando igualmente animadas en el deseo de consolidar sus mutuas y buenas relaciones y de apartar por medio de pactos solemnes y amistosos todas las causas que puedan tener a enfriarlas o entorpecerlas, han determinado celebrar un nuevo tratado de límites que modificando el celebrado en el año 1866, asegure en lo sucesivo a los ciudadanos y a los gobiernos de ambas repúblicas la paz y la buena armonía necesarias para su libertad y progreso.

ARTÍCULO PRIMERO
 El paralelo del grado 24 desde el mar hasta la cordillera de los Andes, el “divortium aquarum” es el límite entre las repúblicas de Chile y Bolivia. 

ARTÍCULO SEGUNDO
Para los efectos de este tratado se consideran firmes y subsistentes las líneas de los paralelos 23 y 24 fijadas por los comisionados Pissis y Mujía, y de que da testimonio el acta levantada en Antofagasta el 10 de febrero de 1870. Si hubiere dudas acerca de la verdadera y exacta ubicación del asiento minero de Caracoles o de cualquier otro lugar productor de minerales por considerarlos fuera de la zona comprendida entre esos paralelos, se procederá a determinar dicha ubicación por una comisión de dos peritos nombrados, uno por cada una de las partes contratantes, debiendo los mismos peritos nombrar un tercero en cada caso de discordia; y sino se aviniesen para ese nombramiento lo efectuará Su Majestad. el emperador del Brasil. Hasta que no aparezca prueba en contrario relativa a esta determinación, se seguirá entendiendo hasta aquí que ese asiento minero está comprendido entre los paralelos indicados.



A buen entendedor el territorio comprendido entre el paralelo 23º al 24º  en los tratados sigue perteneciendo a Bolivia, porque el Tratado de 1874 y su complemento de 1875 no fue derogado o anulado hasta ahora, menos aun por el Tratado de 1904. en consecuencia, seguiría siendo boliviano el mar comprendido entre los paralelos 24º a 23º y las islas e islotes ubicados en este espacio de mar.  (Victor Hugo Chavez - 2011)



 ARTÍCULO SEXTO
La república de Bolivia se obliga a la habilitación permanente de Mejillones y Antofagasta como puertos mayores de su litoral.  (Litoral soberano boliviano)
  
ARTÍCULO SÉPTIMO
En compensación de la renuncia que Chile hace a sus derechos venideros sobre minerales en la zona territorial formada por los paralelos 23 y 24, Bolivia se compromete a reconocer una obligación determinada en una suma fijada por un tribunal de arbitraje nombrado con este objeto. Convienen las partes contratantes en designar en este carácter a Su Majestad, el emperador del Brasil.

ARTÍCULO OCTAVO
La república de Bolivia entregará a la república de Chile, previa liquidación efectuada por dos comisionados que nombrarán respectivamente las partes contratantes, la cantidad que le corresponde por la mitad de los derechos de exportación a que se refiere el artículo 2º del tratado de 1866, y que se hayan percibido hasta la fecha en que se verifique el canje de las ratificaciones del presente convenio. Si la suma pagable o parte de ella no fuese susceptible de exacta liquidación por falta de elementos bastantes para la cuenta o por otras dificultades, los mismos comisionados la fijarán.
En fe de lo cual, los que suscriben, plenipotenciarios de las repúblicas de Chile y Bolivia, han firmado el presente protocolo con sus respectivos sellos en Sucre a los seis días del mes de agosto de mil ochocientos setenta y cuatro años.

(Fdo.) Walker Martínez (Fdo.) Mariano Baptista

 
TRATADO ESPECIAL SOBRE TRANSFERENCIA DE TERRITORIOS DE 18 DE MAYO DE 1895

La República de Chile y la República de Bolivia, en el propósito de estrechar cada vez más los vínculos de amistad que unen a los dos países, y de acuerdo en que una necesidad superior, el futuro desarrollo y prosperidad comercial de Bolivia requieren su libre y natural acceso al mar, han determinado ajustar un Tratado especial sobre transferencia de territorio, y al efecto, han nombrado y constituido por sus Plenipotenciarios, a saber:

S.E. el Presidente de la República de Chile, a don Luis Barros Borgoño, Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, y S.E. el Presidente de la República de Bolivia, a don Heriberto Gutiérrez, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Bolivia en Chile: quienes, después de haber canjeado sus plenos poderes y habiéndolos hallado en buena y debida forma, han acordado las siguientes bases:

I - Si a consecuencia del plebiscito que haya de tener lugar, en conformidad al Tratado de Ancón, o a virtud de arreglos directos, adquiriese la República de Chile dominio y soberanía permanente sobre los territorios de Tacna y Arica, se obliga a transferirlos a la República de Bolivia, en la misma forma y con la misma extensión que los adquiera, sin perjuicio de lo establecido en el articulo II.

La República de Bolivia abonará como indemnización por dicha transferencia de territorio, la suma de cinco millones de pesos de plata, de 25 gramos de peso y 9 décimos fino, quedando especialmente afecto para responder a este pago el 40 por ciento del rendimiento bruto de la Aduana de Arica.

II - Si se verifica la cesión contemplada en el artículo precedente. es entendido que la República de Chile avanzaría su frontera norte de Camarones a la quebrada de Vítor, desde el mar hasta tocar con el limite que actualmente separa esa región de la República de Bolivia,

lll - A fin de realizar el propósito enunciado en los artículos anteriores, el Gobierno de Chile se compromete a empanar todos sus esfuerzas, ya sea separada o conjuntamente con Bolivia, para obtener en propiedad definitiva los territorios de Tacna y Arica. 
 IV - Si la República de Chile no pudiese obtener en el plebiscito, o por arreglos directos, la soberanía definitiva de la zona en que se hallan las ciudades de Tacna y Arica, se compromete a ceder a Bolivia la caleta de Vítor hasta la quebrada de (el rio) Camarones u otra análoga y además la suma de cinco millones de pesos de plata, de 25 gramos de peso y 9 décimos fino.

El plebiscito nunca se efectuó, hasta la fecha Bolivia aguarda la soberanía de la caleta Vítor u de otra análoga
 

Vll - Este Tratado que se firmará al mismo tiempo que los de Paz y Comercio, ajustados entre las mismas Repúblicas, se mantendrá en reserva, y no podrá publicarse sino mediante acuerdo entre las Altas Partes Contratantes.                                              Vlll - Las ratificaciones de este Tratado serán canjeadas dentro del plazo de seis meses y el canje tendrá lugar en la ciudad de Santiago.

En fe de lo cual, el señor Ministro de Relaciones Exteriores de Chile y el señor Enviado Extraordinario de Bolivia firman y sellan, con su respectivo sello, por duplicado el presente tratado especial en la ciudad de Santiago, a los dieciocho días del mes de Mayo de mil ochocientos noventa y cinco.

(L.S.) Luis Barros Borgoño.
(L.S.) Heriberto Gutiérrez.







Pese a que en apariencia los pactos de mayo eran favorables a las pretensiones bolivianas, encontraron vehemente oposición en Sucre, particularmente sobre la cesión permanente del litoral a cambio de la hipotética entrega de regiones y territorios sobre los cuales Chile no poseía soberanía plena.                                                                             
Resultaba obvio que en Bolivia se censuraba el hecho de que Santiago abordara en convenciones separadas una materia de naturaleza indivisible (la cesión perpetua de la provincia de Antofagasta y el territorio autónomo por el cual se canjearía).  La contradicción era irrebatible, mientras por el primer protocolo Chile ganaba para la eternidad una región perteneciente a Bolivia antes de la guerra, en el segundo sólo le cedía un territorio costero a título precario. No habiendo sido ratificado el tratado por Bolivia, las cancillerías comprometidas intentaron salvarlo en diciembre de 1895 mediante un protocolo adicional que establecía un plazo dos años a la obligación asumida por Chile de conceder a su contraparte un puerto soberano a Bolivia, firmado por el ministro chileno en Bolivia Juan G. Matta y el canciller boliviano, Emeterio Cano.

De no cumplirse aquella cláusula en el plazo estipulado, quedaría sin efecto (art. 2) la cesión del litoral a Chile convenida en el tratado de Transferencia.                                  

Por otro lado, el articulo cuarto dejaba firme que si Chile no consiguiera obtener el puerto y los territorios comprometidos comprometidos  "y llegase el caso de cumplir las otras previsiones del Pacto, entregando Vítor u otra caleta análoga, no se dará por llenada dicha obligación de parte de Chile, sino cuando entregue un puerto y zona que satisfagan ampliamente las necesidades presentes y futuras del comercio e industrias de Bolivia" (Téllez, 1988: 151; Barros Borgoño, 1918: 180-184)  


Aquellos meses en los que correspondió la suscripción de un protocolo adicional aclaratorio del 30 de abril de 1896, donde Chile reafirmaba su compromiso a cumplir con la cesión territorial, pero con la condición de que Bolivia ratificara los Protocolos de Crédito y Aclaratorio, ambos, algo de vital importancia para comprender el desenlace de esta negociación.



Los acuerdos tenían aires de ser prontamente ratificados, cuando sucedió lo imprevisible; el representante chileno Juan Gonzalo Matta que intentó salvar los tres acuerdos de mayo firmando un nuevo protocolo en La Paz el 9 de diciembre, murió asesinado a tiros en la Plaza de Armas de Sucre, el 13 de agosto de 1896. Se conoce que su ataque fue resultado de los celos de un adinerado e influyente hombre de la ciudad, José Cuéllar, obcecado por la amistad que le profesaba el diplomático a su mujer, Dolores.  Si bien no falleció en el ataque, las perturbaciones provocada por la tuberculosis que padecía propiciaron su muerte. El proceso judicial contra el asesino fue largo y tortuoso, incluyendo alegaciones de demencia y un incendio, que consumió el archivo del tribunal y la interrupción del caso. Sus restos fueron trasladados a Chile posteriormente, en medio de grandes sentimientos de pesar, tanto en Bolivia, donde había dejado entrañables amigos, como en Chile. Los diarios chilenos de la época relataron que el ataque ocurrió en la Plaza de Armas de la ciudad, una tarde de domingo, en medio de la retreta.








Protocolo del 9 de diciembre de 1895

Reunidos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Excmo. Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Chile, don Juan G. Malta, y el Ministro de Relaciones Exteriores y de Culto, doctor don Emeterio Cano, plenamente autorizados por sus respectivos Gobiernos y con el propósito de Fijar los alcances y obligaciones consignadas en los Tratados de 18 de Mayo del presente año y Protocolo complementario del 28 del mismo mes acordaron:

1°.- Que ambas Partes Contratantes hacen de los Tratados de Paz y de Transferencia de territorios un todo indivisible y de estipulaciones recíprocas e integrantes las unas de las otras.
  
2°.- Que la cesión definitiva del litoral de Bolivia a favor de Chile quedaría sin efecto si Chile no entregase a Bolivia, dentro de un término de dos años el puerto en la costa del Pacífico, de que habla el Tratado de Transferencia.

3°.- Que el Gobierno de Chile queda obligado a emplear todo recurso legal dentro del Pacto de Ancón, o por negociación directa, para adquirir el puerto y territorios de Arica y Tacna, con el propósito ineludible de entregarlos a Bolivia en la extensión que determina el pacto de Transferencia. 



Hasta la fecha Bolivia aguarda la soberanía de la caleta Vítor u de otra análoga



4°.- Que si a pesar de todo empeño de su parte, no pudiera Chile obtener dicho puerto y territorios, y llegase el caso de cumplir las otras previsiones del Pacto, entregando Vítor u otra caleta análoga, no se dará por llenada dicha obligación de parte de Chile, sino cuando entregue un puerto y zona que satisfagan ampliamente las necesidades presentes y futuras del comercio e industrias de Bolivia,
 
5°.- Que Bolivia no reconoce créditos ni responsabilidades do ninguna clase provenientes de los territorios que transfiere a Chile.

De perfecto acuerdo sobre los puntos enunciados, suscribieron y sellaron este Protocolo en doble ejemplar, en Sucre, a 9 de Diciembre de 1895.

(Fdo.) Juan Gonzalo Matta
(Fdo.) Emeterio Cano


Este Protocolo que fue suscrito el 9 de diciembre de 1895, no fue aprobado por el Congreso chileno.

En marzo y abril de 1895 se intensificaron las negociaciones; el ministro de relaciones exteriores de Chile Luís Barros Borgoño entrega a fines de abril al ministro plenipotenciario de Bolivia Heriberto Gutiérrez, las bases escritas de los Tratados; a fines de abril éste envía a Bolivia copias de los proyectos, con una nota que dice "Entiendo que nuestro objeto queda satisfecho con el compromiso absoluto y terminante que Chile contrae, de reconocer a Bolivia un puerto en el Pacífico, sin dependencia de condición alguna".  (Alberto Crespo Gutiérrez)

Es vital también tomar en cuenta la suscripción de un Protocolo más, el 30 de abril de 1896.  En este Protocolo, Chile introdujo el compromiso que la falta de aprobación de algunos de los Acuerdos, anulaba la totalidad de todos. Este Protocolo constituyó la estocada final para el fracaso de los Tratados de 1895. Tal como el Perú lo denunciara desde 1894, Chile no sólo transgredió el Tratado de Ancón de 1883 al apropiarse indebidamente de una porción muy importante de la provincia de Tarata y otra más pequeña de la provincia de Chucuito, en Puno; sino que, además, hizo todo lo posible para frustrar o postergar la realización del plebiscito en las provincias cautivas de Tacna y Arica, viciando automáticamente el artículo 3ro. del Tratado de Ancón y, por ende, cualquier derecho o título de índole documental o jurídico para seguir ocupando esas provincias.



Protocolo Complementario del 30 de abril de 1896

Reunidos en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile el Ministro del Ramo señor Adolfo Guerrero y el Enviado Extraordinario de Bolivia, señor Heriberto Gutiérrez, después de tomar en consideración las dificultades que han surgido para proceder al canje de las ratificaciones de los Tratados y Protocolos complementarios suscritos, respectivamente, en esta capital el 18 y 28 de Mayo de 1895 por los señores Ministros de Relaciones Exteriores don Luis Barros Borgoña, y Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Bolivia, don Heriberto Gutiérrez, por cuanto aún no ha sido aprobado por el Congreso de Bolivia, el Protocolo de 28 de Mayo sobre liquidación de créditos, ni ha sido tampoco aprobado por el Gobierno y el Congreso de Chile el Protocolo ajustado en Sucre a 9 de Diciembre de 1895, entre el señor Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, don Emeterio Cano, y el señor Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Chile ante aquel Gobierno, don Juan G. Matta y animados del deseo de hacer desaparecer aquellas dificultades y de establecer acuerdo respecto de uno y otro punto, han convenido en lo siguiente:

1° - El Gobierno de Chile, aprueba, por su parte, el Protocolo de 9 de Diciembre de 1895, que ratifica su compromiso principal de transferir a Bolivia los territorios de Tacna y Arica, y cuya cláusula la con relación al articulo 4° del Tratado de Transferencia del 18 de Mayo, estatuye la entrega de Vítor u otra caleta análoga en condiciones de puerto suficientes para satisfacer las necesidades del comercio, es decir con fondeaderos para naves mercantes, con terrenos donde pueda construirse muelle y edificios fiscales y con capacidad para establecer una población fiscal y económica del país. 

Hasta la fecha Bolivia aguarda la soberanía de la caleta Vítor u de otra análoga

4° - Se procederá a canjear en esta capital las ratificaciones da los convenios de 28 de Mayo de 1895 sobre liquidación da créditos, y de 9 de Diciembre del mismo año sobre transferencia de territorio con la aclaración contenida en el presente arreglo, dentro del término de los sesenta días siguientes a la aprobación por el Congreso de Chile de estos últimos protocolos.
En fe de lo cual, se firmó el presente Protocolo en doble ejemplar, en Santiago, a los 30 días del mes de Abril de 1896.

(Fdo.) Adolfo Guerrero
(Fdo.) Heriberto Gutiérrez



El optimismo perduró hasta los mes de noviembre y diciembre de 1897,  los pactos firmados que consideraron además otros papeles referidos a créditos y entendimientos financieros complementarios.  El entusiasmo se debilitó en los primeros meses de 1898 hasta hacer fracasar los acuerdos logrados por una poco esperada postura del parlamento boliviano al generar este una sugerencia (incomprensible para los lectores actuales), quien hizo saber a la Moneda que correspondía al poder legislativo boliviano pronunciarse sobre si el puerto y territorios a ofertar por Chile reunían las condiciones establecidas en las convenciones firmadas.

Por otra parte, Lima ya estaba al tanto de estas conversaciones, y el Presidente del Perú don Nicolás de Piérola y su Canciller Ortiz de Zeballos se precipitaron comprensiblemente a la propuesta al ver peligrar sus expectativas de recuperación para Perú de Tacna y Arica, por lo que ordenaron con urgencia a su representante en Chile, Melitón Porras, presentarse en la Cancillería de Chile el 10 de julio para asegurar que Perú jamás aceptaría ceder esos territorios a Bolivia, aunque estuviesen bajo dominio chileno.

El desplante no fue suficiente, y las esperanzas chilenas de salvar el protocolo continuaron al frente.“Un mes después se presentan indicios de que el Ministro de Relaciones Exteriores Emeterio Cano, desea mayores compromisos sobre la transferencia de Tacna y Arica a Bolivia”.


En fecha 29 de mayo escribe al representante de Bolivia en Santiago:
  "Aquí parece acentuarse cierta hostilidad nacida indudablemente de la falta de conocimiento exacto del texto de los Tratados, y que lo que está fuera de toda duda y se manifiesta con carácter general, es el propósito de rechazar toda solución que no se cimiente en la seguridad amplia e inmediata de que los territorios de Tacna y Arica pasarán a nuestro dominio, en compensación del Litoral ocupado



Los acuerdos infelizmente naufragaron, los políticos bolivianos extraviaron el rumbo de las conquistas alcanzadas con los tratados de 1895 y el liberalismo imperante impuso su doctrina “paz sin puertos” anteponiendo sus beneficios personales y de clase hasta firmar el desafortunado tratado de 1904.

Los liberales como siempre a lo largo de la historia, aceptaron compensaciones en infraestructura y moneda dura pero no una salida portuaria soberana. De esta manera, la mediterraneidad boliviana a juicio de  estos nefastos dirigentes políticos se superaría mediante la puesta en marcha de las vías ferroviarias, la inversión y las mas practicas y amplias facilidades comerciales y de mercado.

El Congreso de Chile nunca consideró el Protocolo de 09 de diciembre de 1895 y menos el de 30 de abril de 1896, estos quedaron para el olvido junto a los Tratados.


Chile se comprometió a entregar salida al mar en Tacna y/o Arica con soberanía.

En Bolivia… seguimos esperando que cumpla su palabra