jueves, 22 de septiembre de 2016
MATILDE CAZASOLA. LA TROVA DE LOS ANGELES
A finales de la década de los ochenta, embelesado por los aires de gloria que exhalaba la peña “Naira” en la calle Sagarnaga, puede verla y escucharla. De voz firme, entera, de manos finas y bien cuidadas y unos imprescindibles anteojos, Matilde Casazola Mendoza.
Yo era un muchacho, recuerdo que con enorme indulgencia Don Rolando Costa Arduz, me contó que entre esas mesas habían compartido la vida Ernesto el “Che” Guevara, Regis Debray, Violeta Parra, Alfredo Domínguez, Inés Córdova, Deifilia del Carpio, Luis Rico, Gil Imana, Enrique Arnal, el maestro Jorge Medina, Lorgio Vaca. Marcelo Quiroga Santa Cruz, Ricardo Pérez Alcalá, Moisés Chire Barrientos, Julio de la Vega, Coco Manto, Jaime Saenz, Ernesto Cavour, Luzmila Carpio, Carlos Palenque Avilés y decenas de otros que fácilmente exceden mi memoria
Al pasar, Don “Pepe” Ballon que era el patrón en el lugar, cigarrillo en mano, ya con el pelo cano y su inconfundible boina me acarició la cabeza como se palmotea a un niño en el kínder de la vida. Algunos de ellos habían dado recitales en el lugar, los otros engalanaron el ambiente con su presencia y llevaron el nombre de “Naira” por el mundo entero. Doña Matilde, había llegado desde Sucre, hacen unos años, “Naira” se enorgullecía de que diera allá su primer concierto y grabado su primer disco.
Mucho tiempo después, y estos días, en ocasión de la pasada feria del libro, tuve el privilegio de volver a verla y escucharla. En pocos minutos las personas cerca de ella, caen en cuenta de la gigantesca sensibilidad que lleva dentro. Un inmenso gozo y una melancolía errante se apoderan de su voz. Su relato de estos días comienza con algunas palabras de su abuelo el historiador, poeta, geógrafo y medico Don Jaime Mendoza Gonzales. El “Gorki boliviano”. Recibió asombrada mis relatos sobre de mi fascinación con su obra cumbre “El Macizo Boliviano”, la mas completa descripción geografía de Bolivia y sus habitantes, de la amistad de Don Jaime con Alcides Arguedas y con Franz Tamayo de quienes mi abuelo fuera secretario privado; de su impresionante trayectoria al mando del “Hospital de Dementes” en Sucre y de mi visita a su tío Don Gunnar Mendoza Loza quien fuera director del Archivo nacional desde 1944 en Sucre y al que conocí de la mano de mi padre, extasiado por su obra y sus historias sobre fray Bartolomé de las Casas, una inolvidable tarde de octubre.
Me contó de su único matrimonio con el artista argentino Alexis Antiguez, de la espeluznante golpiza de la policía argentina al encontrarla indocumentada que casi la deja ciega, de su maestro español, Don Pedro García Rimpoll en la normal de Sucre, de su discípula sueca Gitte Pålsson quien inmortalizó su obra en castellano y en sueco. Me enseño sus manuscritos con tinta oscura y clara, parte de su enorme obra poética inédita, su pentagrama luminoso y algunos de sus primeros y su últimos discos.
Habló sin detenerse de su profundo dolor al enterarse desde el aeropuerto de El Alto (llegaba esa mañana del golpe de Sucre en un vuelo comercial del LAB) de la desaparición de Marcelo Quiroga Santa Cruz, de su cercanía diaria por mas de una año con su viuda, hasta que Doña Cristina le pidió que retornara a su casa en Sucre porque no había nada mas por hacer en su interminable búsqueda que dura hasta el día de hoy.
Esa tarde con irrenunciable ternura me enseño su guitarra viajera. Hasta ahora solo tuve dos guitarras, me contó, la primera, que me la hizo Pedro Fernández, me duró 30 años y se llamaba “Estrella”. La segunda es “Luna”, me acompaña desde hace 10 años, es una Yamaha. Ellas tienen alma. Yo no soy cantante, soy cantora. Voy expresando en las letras temas profundos. Este hecho no fue muy entendido. Siempre mostré la canción poética porque la música es mi destino. Si viajo y no la llevo -asegura sobre su inseparable guitarra- me siento físicamente mal. Ya siento que le falto, estoy como mutilada. Y continuó: El artista suele hacer una trampa al mundo. Él hace su arte para sí mismo, para desarrollarse como ser completo y al mismo tiempo realiza otro oficio paralelo para no traicionar a su arte. Pese a todo, en el corazón de la gente siempre hay un espacio para el arte más íntimo, más secreto y más auténtico, porque es el que quizás captura más el alma de las personas. Las otras expresiones son emociones más bien un poco exteriores: de ritmo, movimiento, grito…, pero cuando llega el momento en que uno se retrae en sí mismo busca un lenguaje más sencillo y lo encuentra en la poesía"
No hay mucho mas que decir, con un nudo en la garganta y un interminable abrazo, la dejamos descansar. Nos dejó el alma llena de aromas entrañables. Hasta la próxima Doña Matilde, que Dios preserve su canto.
miércoles, 17 de agosto de 2016
Los enclaves bolivianos en Arica y Antofagasta
La tibia respuesta de la cancillería boliviana luego de la vorágine diplomática y comunicacional chilena en respuesta a la visita del canciller Choquehanca a los puertos del Pacífico que se encuentran bajo el tratado de 1904, ha generado un conjunto inesperado de reflexiones dentro y fuera de los dos países. En La Paz, el ministro de relaciones exteriores ha expresado que “En Bolivia hemos callado muchas cosas, mucho tiempo. Los bolivianos nunca hemos cedido, siempre hemos reclamado. Un canciller no puede viajar a otro país sin comunicar, aunque sea de vacaciones, ni en visita privada. Tenemos que comunicar, incluso si estamos en tránsito. En este caso se ha cumplido todo el protocolo establecido. Hemos anunciado a Chile mediante una comunicación formal nuestra visita y nuestra agenda. Ellos nos han respondido también con una nota oficial, que el presidente del senado boliviano ha expuesto a los medios. No solamente a través de notas formales, hubo una reunión con su Cónsul General de Chile en La Paz, sobre nuestro viaje en la que indicamos que el canciller estaría acompañado por los medios y representantes del Poder Legislativo”.
El Canciller de Bolivia aclaró que la visita a un país "debe comunicarse con 48 horas de anticipación, y el Gobierno boliviano anunció su viaje a Chile faltando cinco días, el pasado 13 de julio, en el marco de lo estipulado en la normativa de relacionamiento internacional. Choquehuanca afirmó que Chile emitió su respuesta al aviso de Bolivia el 14 de julio, por lo que tuvo tiempo para tomar recaudos y garantizar la seguridad de la visita". Con esos argumentos, el ministro boliviano rechazó las desproporcionadas declaraciones de su homólogo chileno, Heraldo Muñoz, quien aseguro que la visita de las autoridades bolivianas, no siguió el debido protocolo diplomático para llegar a los puertos de Arica y Antofagasta.
En Chile las reacciones rayaron en el exceso. El embajador en Misión Especial, Don Gabriel Gaspar Tapia (hijo y nieto de dirigentes sindicales del ferrocarril Arica – La Paz que emigraron de Putre a Arica) ha expresado dramáticamente que “Se ha hecho referencia a que se nos avisó con cinco días de anticipación, es decir, se envió un breve y escueto mensaje entregado a nuestro consulado en La Paz. Se señaló que se iba a visitar e ”inspeccionar”. Chile no acepta inspecciones, y toda visita diplomática se concuerda. En el territorio chileno ningún otro estado tiene jurisdicción sobre el mismo. El tratado de 1904 establece el libre tránsito para las mercancías, pero no establece una situación de jurisdicción o de enclave, como se pretende señalar”
El agente José Miguel Insulza aseguró que (a los bolivianos) "Se les está pasando la mano porque en ningún país de América Latina, muchos de los cuales tienen problemas con sus vecinos, el canciller de ese país puede cometer la cantidad de atropellos que ha cometido el canciller Choquehuanca, quien viene a envenenar las relaciones entre ambos países”
Es curioso como el gobierno chileno tan respetuoso como se dice de la ley, ignore deliberadamente los acuerdos previos entre ambos estados. El articulo primero de la declaración del 25 de Enero de 1953 (Declaración de Arica) establece que: “Toda clase de carga, sin excepción alguna, en transito por territorio chileno de o para Bolivia, se halla sujeta a la jurisdicción y competencia exclusivas de las autoridades aduaneras bolivianas desde el momento de que las autoridades chilenas entreguen la carga a los agentes aduaneros bolivianos”. “Esta entrega debe ser hecha en el momento mismo en que la carga arribe a puerto chileno, sin que pueda ser interferida por autoridad alguna”
Y la frase clave: “Cualquiera que sea el recinto en el se deposite la carga, se considera recinto boliviano”“La intervención de las autoridades aduaneras u otras de Chile en las operaciones de transito para la importación o exportación de o para Bolivia, solo tienen carácter de vigilancia externa. (Art. 3). 1937: “Los personeros de la aduana de Bolivia tendrán la facultad de constituirse a bordo (de los buques) para intervenir en la fiscalización de la entrega y descarga (Art 4/c) “ ... “por cuanto… recibida la carga boliviana, quedará desde ese momento (pisando tierra en el muelle) bajo la jurisdicción, fiscalización y responsabilidad de las aduanas de Bolivia” (Art. 4/d)
Si ambos gobiernos mantienen fuera de duda lo anteriormente refrendado, son los términos “Jurisdicción y Competencia” los que deben considerarse.
La palabra “jurisdicción” en el diccionario de la lengua española se define así: jurisdicción Del lat. iurisdictio, - ōnis. 1. Poder o autoridad que tiene alguien para gobernar. 2. Territorio al que se extiende una jurisdicción, autoridad, o poder sobre otro.
Y el termino competencia así: 1. Pericia, aptitud o idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado. 2. Atribuciones que corresponden a una entidad pública o a una autoridad judicial o administrativa. Cuestión de competencia 1. Asunto que se suscita entre juzgados y tribunales de un mismo orden jurisdiccional (en el caso presente, de la jurisdicción boliviana)
El idioma oficial en ambos países es la lengua española o castellana, así que cada palabra expresa fielmente su significado. A partir de aquello es fácil deducir que las oficinas de las aduanas bolivianas y todas sus dependencias, así como sus funcionarios en los puertos que considera el tratado de 1094 tienen jurisdicción y competencia del estado boliviano, tanto en Arica como en Antofagasta.
En geografía política, un enclave es una parte de territorio de una jurisdicción territorial que está completamente rodeado por el territorio de otra jurisdicción. El mas claro ejemplo de esta figura es el Vaticano que esta enclavado en la ciudad de Roma y constituye territorio extranjero para los propios italianos, así como la residencia estival de Castel Gandolfo a 18 Kms de Roma.
Los enclaves son los territorios de un determinado estado, reconocidos a favor de otros como suyos, comúnmente dependen en gran medida de las posiciones del país que los está enclavando, la forma en que se maneja la sociedad y sus moneda.
La legislación argentina para citar un ejemplo establece: “Enclave es el ámbito sometido a la soberanía de otro estado, en el cual, en virtud de un convenio internacional, se permite la aplicación de la legislación aduanera Nacional.
“Enclave es el ámbito, sometido a la soberanía de la Nación Argentina, en el cual, en virtud de un convenio internacional, se permite la aplicación de la legislación aduanera de otro estado” (Codigo Aduanero - República Argentina - Art. 4)
Integran también el territorio aduanero nacional los enclaves de la Aduana de la República que se establezcan en territorio extranjero (Régimen de Zona Franca - Uruguay)
Un enclave es “la parte del territorio de un Estado no integrante del MERCOSUR, en la que se permite la aplicación de la legislación aduanera del MERCOSUR” (art. 1.4) Enclave es “la parte del territorio de un Estado no integrante del MERCOSUR, en la que se permite la aplicación de la legislación aduanera del MERCOSUR” (art. 1.4 - Codigo Aduanero del Mercosur - 1991)
Panamá y Estados Unidos, entre otros países, demostraron que los enclaves no son intangibles. Se revisaron los acuerdos de 1903 en los que Panamá otorgaba a perpetuidad el Canal a los Estados Unidos, enclave que finalmente fue devuelto a los panameños en 1999.
Desconocer el concepto o asumir como "singular" la lectura chilena – que no este expresada en el idioma en el que ambos países suscribieron los acuerdos previos - sería causa y razón suficiente para que Bolivia acceda a nuevo y justo reclamo en la justicia internacional en el que seguramente, como en el asunto del ficticio rio Silala, lleva todas las de ganar.
Las dependencias de aduanas bolivianas y todos sus trabajadores, establecidas en los acapites del tratado de 1904 y posteriores, son sin duda, a partir de los acuerdos previos, un enclave boliviano.
Así el distinguido embajador en misión especial Don Gabriel Gaspar Tapia afirme lo contrario.
miércoles, 20 de julio de 2016
¿El Peor Momento en las Relaciones entre Chile y Bolivia?
Un gran
numero de autoridades y cronistas chilenos ha emitido criterios adversos
respecto a la “sorpresiva inspección” de la plana mayor política boliviana a
los puertos de libre transito de Arica y Antofagasta. En una entrevista a CNN de Chile,
el ex secretario general de la OEA afirmó que "este es el peor momento en
cien años en las relaciones con Bolivia que yo recuerde". Fernando García Naddaf, profesor
de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales, cree que relaciones entre Chile y Bolivia están llegando a un punto de no
retorno. Desde 1977 no sucedía un gesto de esta envergadura que nos sitúa en
el momento de peor relación con el vecino país a nivel diplomático, hay que insistir en que como no
hay relaciones diplomáticas con Bolivia no se pueden hacer otras
manifestaciones mayores. "Este es el mayor gesto que puede hacerse
antes de romper relaciones consulares definitivamente". La visita privada y sin invitación del Canciller boliviano
y otras autoridades a las instalaciones portuarias de libre tránsito boliviano,
ha sido la última de un conjunto de acciones que emprenden autoridades de ese
país, cuyo único resultado ha sido llevar las relaciones entre ambos países a
su peor nivel en el ultimo tiempo. (Boris Yopo, El Mostrador, 20 JUL 2016)
"Ningún gobierno boliviano llevó la relación con
Chile a un nivel tan bajo en 100 años”, denunció el canciller chileno, tras la
visita el lunes de su homólogo boliviano al puerto de Arica, el
periodista Ascanio Cavallo, a cargo de la estrategia de comunicaciones chilena
frente a la demanda en La Haya, coincide en que “es irreversible esta actitud
beligerante”. “El gobierno de Evo Morales ha tomado la actitud que
efectivamente pareciera no tener vuelta y que va a dañar las relaciones entre
Chile y Bolivia con una profundidad que no conocíamos”
Olvidan nuestros detractores lo sucedido en el pasado.
Luego del trauma de la derrota y frente a los enormes
problemas que tenía la república e incitados por la necesidad de reorganizar el
país, el 25 de Mayo de 1880 Bolivia convocó una “Convención Nacional” en la
ciudad de La Paz. La convención (entre otras cosas) definió el esquema
diplomático de Bolivia que debía tratar la cuestión de la guerra con Chile. Las
conclusiones sostuvieron que “hasta donde les fue posible se velaría la defensa
de la integridad territorial ante cualquier intento de nuevos despojos”. Dos altos dignatarios de esa asamblea
fueron designados como embajadores plenipotenciarios Belisario Salinas y
Belisario Boeto para que viajaran a Santiago en una misión de alto nivel, con
el objeto de que “mientras llegue la oportunidad un tratado definitivo de paz”
con Chile, se negociara un “pacto de tregua”.
A pesar
de eso, el General Campero en un arranque difícil de descifrar (como la mayor
parte de la conducta diplomática boliviana) resolvió en
persona partir desde La Paz, con 4.000 hombres y un fuerte parque de artillería
a auxiliar a Arequipa. No llegó a recorrer 20 kilómetros cuando llegó a sus
oídos que el ejército chileno había tomado la ciudad de Arequipa el 29 de
Octubre de 1883 sin disparar un cartucho. En esa ocasión, se trazó un plan de
retirada a Puno para unir allí las fuerzas de los países aliados y resistir
juntas al invasor. Simultáneamente en Santiago, el presidente Domingo Santa María, conocedor
de la fuerza de tareas boliviana y fiel a la naturaleza impetuosa de la
diplomacia chilena, resolvió “devolverle la mano”. Ordenó a su ministro de
guerra Rafael Sotomayor que mientras el recibiría en La Moneda a los
diplomáticos bolivianos, dispusiera que su comandante en jefe Patricio Lynch,
preparara una expedición de 15.000 hombres, que partiendo de Arequipa al mando
del coronel Velásquez se acantonaran en
Puno y desde allá invadieran Bolivia hasta ocupar la Paz.
La orden
de La Moneda incluyó se “filtrara” la información cablegráfica para que esta
estuviese disponible para las cancillerías peruana y boliviana mientras las
conversaciones seguían apaciblemente en Santiago. Campero muy contrariado, ya de vuelta,
declaraba la ley marcial en Bolivia. Santa María ordenó en Chile deshacer la expedición,
que ya no tenía objeto alguno.
El 29 de
Marzo de 1884 el presiente Santa Maria escribirá a Soffia:
“Después de tantas conferencias, de tantas idas y
venidas y de instrucciones pedidas, de instrucciones venidas o negadas, rompí
ayer con los diplomáticos bolivianos que son de especialísima escuela. ¡No
conozco gente parecida a la boliviana! ¡Es el indio vivo, torpe, taimado y
hecho por el mal” (Encina 1949-52, T XVIII: 119)
El 3 de abril de 1880, los señores Salinas y Boeto
expresaron en carta al General Narciso Campero:
"Fuimos
invitados a una nueva conferencia con el Presidente de la República y el
Ministro de Relaciones Exteriores, para examinar un proyecto de protocolo
final. Se nos ha dado plazo hasta mañana para aceptarlo o rechazarlo. No cabe
duda que la invasión a Bolivia se ha hecho inminente. Nuestros medios de
defensa serían demasiado deficientes para contrarrestar el ataque de un
ejército numeroso, aguerrido, bien armado y mejor preparado. Las calamidades de
una guerra, los estragos de una ocupación violenta de nuestras ciudades y
aldeas y la vergüenza de una posible derrota se han presentado a nuestras
conciencias de una manera abrumadora y en situación de poder alejar estos
peligros hemos resuelto suscribir la tregua” (Roberto Querejazu Calvo,
Aclaraciones Históricas sobre la guerra del Pacifico, La Paz)
Chile y
Bolivia celebraron el 20 de octubre de 1904, un tratado de paz y amistad. Olvidan
los diplomáticos chilenos la declaración formal del plenipotenciario chileno en
La Paz, Abraham König del 13 de Agosto de 1900 (La Moneda aclaró posteriormente
con argucia que fue inconsulta) que a la letra dice: "Es un error muy
esparcido, y se que se repite a diario, en la prensa y en la calle, el afirmar
que Bolivia tiene derecho a exigir un puerto en compensación de su
litoral". "No hay tal cosa. Chile ha ocupado el litoral y se ha
apoderado de él con el mismo título con que Alemania anexó al imperio la
Alsacia y la Lorena. “Nuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema de
las naciones". "Que el litoral es rico y valía muchos millones, eso
ya lo sabíamos. Lo guardamos porque vale, porque si nada valiera no habría
interés en su conservación". "Terminada la guerra, la nación
vencedora impone sus condiciones y exige el pago de los gastos ocasionados.
Bolivia fue vencida; no tenía con qué pagar y pagó con el litoral".
"Esta entrega es indefinida, por tiempo indefinido, así lo dice el pacto
de tregua indefinida; fue una entrega absoluta, incondicional, perpetua".
"En consecuencia, Chile no debe nada, no está obligado a nada, mucho menos
a la cesión de una zona de terreno y de un puerto".
Nadie tiene dudas de que las diligencias
bolivianas en los puertos de libre transito chileno fueron ingenuas y
desatentas. Es evidente que los preceptos mas elementales en cuanto al
comportamiento y ejercicio diplomático han sido quebrantados deliberadamente
por la numerosa delegación boliviana. “Se ha cometido un error diplomático
muy serio” ha expresado un ex embajador con algo de nostalgia.
André
Maurois escribiera, a saber, que la diplomacia es “el arte de exponer la
hostilidad con cortesía, la indiferencia con interés y la amistad con
prudencia”. La importancia de su práctica radica en la versatilidad de los
funcionarios, cuyas actividades giran en torno a la generación de información
seria y desinteresada, la minimización de las fricciones potenciales entre los
países, evitando con prudencia los numerosos escollos de la política interna y
promoviendo el fomento de las relaciones amistosas entre los Estados soberanos.
La excusa de los “nuevos tiempos” repleta
de populares personajes descorbatados y poco pertinentes en Bolivia no impide un
ejercicio diplomático fino, cordial y delicado para el que hay que prepararse con
o sin corbata en Bolivia con erudición, inteligencia y firmeza en el futuro. Las
causas de “La Haya” nos lo exige.
Pero afirmar desprolijamente que “este
es el peor momento en cien años en las relaciones con Bolivia” y que “ningún gobierno boliviano llevó
la relación con Chile a un nivel tan bajo en 100 años”, es un exceso de corte
patriotero y chauvinista de personajes chilenos que desconocen premeditadamente
las historia previa entre ambas naciones.
Y para muestra basta un botón.
martes, 12 de julio de 2016
El Libre Transito de Bolivia por Chile es Extraterritorial
La
cancillería chilena ha emitido el 18 de Junio del 2016 una “declaración
publica” sobre el libre transito con Bolivia y el tratado de 1904. En ella
afirma que “Chile tendría que realizar
unilateralmente todas las inversiones necesarias para atender la carga
boliviana que en los últimos años se ha multiplicado y que esta obligación no
existiría en el tratado de 1904”
Hay que
recordar el texto de la convención sobre transito del 10 de Agosto de 1937 firmada
por ambos países: Chile garantiza a Bolivia el mas
amplio y libre tránsito. Este comprende toda clase de carga y en todo tiempo y
sin excepción alguna. (Art. 1) Una
interpretación común, estima que el transito internacional debería estar
habilitado (en todo tiempo) las 24 horas del día y los días festivos y feriados
de ambos países (sin excepción alguna) En otras palabras si lo pactado se
cumple por parte de Chile, ninguna oficina debería estar cerrada, sin tomar en
cuenta el volumen, las cantidades, los días de la semana o los horarios
laborales. Si la carga boliviana aumentó, se multiplicó o asumió magnitudes mayores,
es el estado chileno debe asumir aquellas modificaciones sin objeción alguna. Ninguna
reforma adicional modifica lo pactado el 37.
“Chile
tampoco puede aceptar continúa la declaración, que el libre tránsito signifique no exigir a la carga boliviana –y a
cualquier otra- el cumplimiento de la normativa ambiental, fitosanitaria, de seguridad
en el transporte, de seguridad laboral, de prevención del tráfico de drogas y
de prevención del contrabando. Todos los que transitan por territorio chileno,
empezando por los propios chilenos, están obligados a cumplir las normas de
aplicación general.”
El articulo primero de la declaración del 25 de Enero de 1953
(Declaración de Arica) suscrita entre ambos países determina : “Toda clase de carga, sin
excepción alguna, en transito por territorio chileno de o para Bolivia, se halla sujeta a la jurisdicción y competencia
exclusivas de las autoridades aduaneras
bolivianas desde el momento de que las autoridades chilenas entreguen la
carga a los agentes aduaneros bolivianos”. “Este entrega debe ser hecha en el
momento mismo en que la carga arribe a puerto chileno sin que pueda ser
interferida por autoridad alguna” “Cualquiera que sea el recinto en el se
deposite la carga, se considera recinto boliviano”
“La intervención de las autoridades aduaneras u otras de
Chile en las operaciones de transito para la importación o exportación de o
para Bolivia, solo tienen carácter de vigilancia externa, a fin de impedir que
la carga salga clandestinamente al consumo local sin los tramites aduaneros
respectivos”. (Art. 3)
“La
normativa ambiental, fitosanitaria, de seguridad en el transporte, de seguridad
laboral, etc. etc. ” en
cuanto a la carga boliviana, solo le compete a los agentes aduaneros
bolivianos, a nadie mas. La carga boliviana no pretende ser chilena ni regirse a regulaciones chilenas, es
extraterritorial mientras “transita” por Chile y los recintos que ocupare (de
importación o exportación, en todo tiempo) son considerados “recintos
bolivianos”
Lo que Bolivia resguarda es que la carga “hacia y
desde Bolivia a los puertos mayores chilenos” solo esta de paso (en transito)
por un territorio.
Así lo establece puntualmente la convención de
transito de 1937 “Los personeros de la aduana de Bolivia tendrán la facultad de
constituirse a bordo (de los buques) para intervenir en la fiscalización de la
entrega y descarga (Art 4/c) “ … (los
agentes aduaneros) serán los responsables de tomar “las medidas de seguridad
que se estimen convenientes” (Articulo 3), “por cuanto… recibida la carga
boliviana, quedará desde ese momento (pisando tierra en el muelle) bajo la
jurisdicción, fiscalización y responsabilidad de las aduanas de Bolivia” (Art 4/d)
Aquello esta lejos de cumplirse porque las empresas (privadas) portuarias de
Antofagasta y Arica en evidente suplantación de sus funciones, nunca entregan
la mercadería previamente “separada” (marcada en transito Art. 4/a) a las
aduanas bolivianas.
En otro acápite la “declaración publica” chilena
dice que: “Bolivia reclama que Chile
prohíbe que el mineral boliviano se almacene a granel en el puerto de
Antofagasta…. los minerales bolivianos ocupan 3,5 hectáreas en el recinto de
Portezuelo, espacio que no se encuentra disponible al interior del recinto
portuario” Lo que Bolivia protege es
el destino chileno de su carga de exportación. Chile (y la empresas privadas) por
las razones que fueran destina cierta carga de exportación boliviana a Portezuelo,
“espacio que no se encuentra disponible
al interior del recinto portuario” y
cobra actualmente 3 dólares adicionales (si es zinc a granel) y 18 dólares (si
es plomo) por tonelada por su “transporte” al puerto y que con los nuevos
contenedores de volteo a ser aplicados, ese costo será mayor. Dicha cifra no
esta establecida en ningún acuerdo previo.
Art. 5/b y c. (1937) “La exportación de productos
bolivianos por los puertos chilenos se hará sin mas formalidad que la confrontación
(en el muelle), del resguardo chileno, de las marcas, números y cantidad de los
bultos… Si los productos no deben embarcarse inmediatamente serán depositados
en los almacenes de transito, haciéndose las confrontaciones en el acto de la
descarga”. Toda carga boliviana, goza del
principio de extraterritorialidad que el estado chileno ignora deliberadamente.
En los últimos párrafos la declaración chilena
establece “El gobierno de Bolivia afirma
que las huelgas o paros que se han producido en los puertos chilenos
constituyen una violación de su libre tránsito. Bolivia pretende que su derecho
de libre tránsito implica la obligación de Chile de impedir toda huelga o paro
por los trabajadores portuarios chilenos.”·
(Art 1, 1937) “Chile
garantiza a Bolivia el mas amplio y libre tránsito. Este comprende toda
clase de carga y en todo tiempo y sin excepción alguna”. Lo que Bolivia exige es el derecho que le
asiste de mantener operando los puertos “en todo tiempo”, y si hubiese una
huelga portuaria o de alguna otra índole que afectare el derecho boliviano por
parte de la administración portuaria privada (a lo que los trabajadores tienen
derecho), es el estado chileno quien debe instalar una o varias cuadrillas de operarios
adicionales con el fin de cumplir lo pactado sin costo adicional y sin
excepción alguna”
Finalmente Bolivia debe rehusarse con decisión a entablar negociaciones con
compañía privadas que administran los puertos del libre tránsito. Estos entes
particulares carecen de la potestad jurídica para asumir la representación del
estado chileno en “reconocer y garantizar el mas amplio irrestricto,
perpetuo, no recíproco por el territorio chileno y sus puertos del Pacífico,
para personas y toda clase de carga, en todo tiempo y circunstancia, sin ninga excepción,
exenta de reconocimiento interior por parte de autoridades chilenas y de pago
de almacenaje., tal y como estalbecen los tratados.
jueves, 30 de junio de 2016
Agente George Hicks. La Invasión chilena a Antofasta
De cerca de 1.85 mts, rollizo, provisto de una enorme nariz, ataviado
con el almidonado ropaje de la época, George Hicks era un gentleman en medio de
las arenas del desierto de Antofagasta.
Natural de Newquay, condado de Cornwal, sudoeste de Inglaterra, educado en minería en la academia de Drakes en St Austell y Cornwall. En 1859 se traslada a Norteamérica para desempeñarse en manejo de explosivos. Después de 1868 es contratado en Iquique para trabajar en la Compañía Gibbs en guano y salitre. Años más tarde la Compañía lo desplaza a Antofagasta para hacer un trabajo de evaluación y como supervisor de la salitrera Salar del Carmen de la Compañía Melbourne Clark.
“War Hicks” como le apodaron sus compañeros,
secretísimo “agente reservado” de las “Oficinas de asuntos de Ultramar” fue sin
duda el impulsor natural en Atacama de la guerra del pacifico, por efecto de la
“influencia del imperialismo ingles, decimonónico y la expansión colonial
chilena” (Alonso Barros, Revista de
Antropología Experimental, Universidad de Jaén -2003)
Su misión: Desencadenar la guerra entre Bolivia y Chile.
Su misión: Desencadenar la guerra entre Bolivia y Chile.
La
“Sociedad la Patria” y el ancla invertida
Furibundo racista y xenófobo, enemigo declarado de Bolivia, directivo de los clubes “Reformista” y “6 de Agosto” (que después de la guerra se llamo “Del Comercio”), promotor de la iniciativa chilena de “la ciudad letrada”, que impulsó la escritura en lugar de la oralidad de las tradiciones aimaras (Isaac Arce – Narraciones Historia de Antofagasta, 1930)
Bombero de la ciudad, alto miembro de la “Sociedad de
Socorros Mutuos La Patria” una especie de logia lautariana fundada por Enrique
Villegas (cónsul de Chile en Antofagasta 1877, quien fue
el primer ciudadano que obtuvo una concesión para llevar agua dulce a Chile, desde los manantiales del Silala)
“y que desde
donde se promovió fervientemente el separatismo y la integración de ese
territorio a la soberanía chilena, para luchar contra la opresión y abusos de
las autoridades bolivianas”
(Francisco Machuca - Las 4 campañas de la guerra del pacifico - Valparaíso
1926)
George Hicks era el virtual “gobernador” de la comarca. No había asunto que no pasare por sus manos. Presente en “La Chimba” desde antes de que fuera rebautizada por Melgarejo como Antofagasta (pueblo del gran salar) en cuya fundación estuvo presente en octubre de 1868. Solterón empedernido, de corbata de lazo y chaleco, calzados Oxford y “galochas”, recorría el puerto y la línea férrea provisto de un silbato de contramaestre y banderolas marinas en mano, custodiando “su” pueblo como un perro guardián. (Alfonso Barros - Revista de Antropología Experimental)
Su influencia era tal, que se tomó la libertad de
diseñar el trazo y el ancho de las calles de la ciudad en 20 varas.(Isaac Arce,
Narraciones históricas de Antofagasta, 1930) En 1868 ordenó pintar un ancla en el cerro moreno
recalcada con cal, como divisa y señal
para los barcos que surcaban las aguas de la bahía y que traían materiales para
la construcción de la oficina salitrera de la ciudad. Por medio de esa señal, los
capitanes de las naves podían orientarse y encontrar el puerto. El ejecutor (Clavería)
entendió mal las instrucciones de Hicks y la pintó invertida. Aun hoy, el ancla
invertida es un símbolo de la ciudad. (Kety Farandato - Antofagasta y su ancla, Feb 2006)
El alumbrado publico
El consejo municipal de Antofagasta (a la cabeza de ciudadanos chilenos) el 17 de Febrero de 1878, dispuso un impuesto adicional para cubrir los gastos del alumbrado publico, y la “Compañía de Salitres” se negó a pagar. El comisario municipal Pedro Astorga (súbito chileno) se constituyó en la casa Hicks el 22 de Octubre de 1878 y le conminó a pagar, y este se negó.
Hicks corrió al
consulado chileno en busca de protección “debo confesar que me hervía la
sangre y extremé las cosas dirigiéndome
al cónsul chileno” escribió. El cónsul de entonces Salvador Reyes le
aconsejó abonar el pago pero emitió una enérgica nota al prefecto boliviano Severino
Zapata “El señor George Hicks se encuentra en mi casa y ha solicitado mi
protección por encontrarse víctima de atropellos injustificables por parte del
municipio”. (Manuel Ravest - La compañía
salitrera y la ocupación de Antofagasta – Santiago, 1983 )
Al día siguiente el
prefecto le responde “Señor Cónsul: Deploro la odiosa controversia entre la
municipalidad y el Sr. Hicks… a consecuencia de haberse negado a satisfacer la contribución
para el alumbrado publico…. debo limitarme a decir que no puedo mirar como
legal el derecho de extraterritorialidad que pretende asumir su consulado para
proteger al Sr. Hicks, no puede ejercer
legalmente el privilegio diplomático que pretende… menos aun en materia
civil…. por la mínima cantidad de 150 pesos que el Sr. Hicks no quiere pagar” (Ahumada Moreno Pascual - La guerra del
pacifico - Tomo 1)
Unos días mas tarde el buque de guerra ingles HMS “Pelican” que tenia su “estación de vigilancia” en el pacifico sur fue enviado expresamente a fondear en Antofagasta a pedido del cónsul ingles en Valparaíso James de V. Durmmond Hay, bajo “sugerencia” de George Hicks. (John Mayo - La compañía de salitres y la guerra del pacifico – Santiago,1979)
El capitán del
“Pelican” R.K. Boys (citado como Hays por Roberto Querejazu) envió
una curiosa nota el 16 de Octubre 1878 al prefecto Severino Zapata “con gran
sentimiento me veo obligado a representar a Ud. ciertas medidas inusitadas que
han sido adoptadas en contra del súbdito ingles George Hicks respecto a la
contribución al alumbrado publico que la Cia de Salitres de Antofagasta
considera esta exenta” (La Patria
11/12/1878)
Respondió el prefecto
Zapata: “Ningún individuo, sea cual fuere
su nacionalidad puede excusarse de contribuir a las necesidades de la comunidad.
En la ciudad de La Paz, se encuentra el ministerio de relaciones exteriores
” (El Deber, 11/DIC /1878)
"War" Hicks no quedó muy
satisfecho, reportaría luego “espero que su visita (la del barco de guerra
inglés) desaliente a los bolivianos de copiar a los peruanos en el habito de expropiar y repudiar. Al viejo salvaje del Prefecto (Severino Zapata) no
le importó nada la llegada del "Pelican", de la que ni siquiera dio
parte a su gobierno, - boliviano - no le importa nada la ley, la
diplomacia, la etiqueta o los usos de las naciones civilizadas” (13/DIC/1878, Archivo Gibbs - Hicks
a Miller)
Mr. Hicks no deseaba que el conflicto con Bolivia
fuera solucionado, amenazó con suspender a sus trabajadores para presionar a
Bolivia, “odiaba a los bolivianos con un fervor casi fanático” “Desde
Febrero de 1878 hasta la ocupación de la cuidad por fuerza chilenas, Hicks
libró su propia guerra” (Juan Recabarren - Episodios de la vida regional,
Universidad Católica el Norte, Antofagasta, 2002)

En la fotografia el prefecto Severino Zapta (izquierda con el fusil) Eduardo Abaroa con el revolver en mano
George Hicks, y la invasión chilena a Antofagasta
“Los bolivianos son un conjunto de salvajes y los chilenos están listos para pelearse con ellos. Es indispensable una reforma radical en Antofagasta. El lugar, la gente y sus bienes están en manos del grupo mas inescrupuloso de bribones transformados en autoridades” (Hicks a Miller -14/ENE/1879)
“Desgraciadamente no nos conviene tomar la
ley en nuestras manos y castigarlos (a los bolivianos) porque en este caso la
Compañía tendría directores bolivianos, como otros tantos buitres sobre ella
defendiendo la justicia y las leyes ese país” (Hicks a Soublete - Abril
1877)
“Un Oportuno desembarque chileno y la guerra haría subir las acciones
[de la compañía de salitre) el 200 por ciento y más” (Alfonso Barros, Fundación
desierto de Atacama)
“Tenemos a varios chilenos muy influyentes entre nuestros accionistas y
si el Gobierno no cumple su promesa de tomar acción inmediata, se ejercerá
fuerte presión sobre ellos en el Congreso y sin duda se verán obligados a
actuar, y a actuar con energía” (Archivo Gibbs, 11470, 26/MAR/1878)
“Los bolivianos acá son diferentes, en el mar
aprenden a ser prudentes y respetuosos mientras que en el interior son como
águilas, desafían al mundo entero “ (Hicks a Soublette, 1/IV/1878)
“Es de esperar que Chile utilice esta oportunidad para las costas del
pacifico de esta plaga (gavilla) de bolivianos” (Cartas de Hicks a
Soublette, 23/Julio/1878 – Citado por Ardiles 2013)
“Usted debe saber que estos malditos cuicos (apodo despectivo usado para
referirse a los bolivianos) son mejores que las bestias para viajar el
desierto”… “deberemos dejar de ser
extranjeros en nuestro propio suelo… vamos a proceder a chilenizar el territorio”
(Correspondencia de Salvador Reyes, cónsul chileno en Arica a Enrique Villegas,
leída en la Sociedad “La Patria” por Hicks, (Ahumada Pascual, 1885: 119-120)
El 14 de Febrero de 1879, cuando Chile invadió
Antofagasta escribiría: “No puedo
contenerme con un fuerte ¡Viva Chile! que ha venido a punto como magia a salvar
nuestra compañía de la perdición… ahora siento que mi carrera en Antofagasta ha
terminado propia y honorablemente” (Hicks a Miller- La compañía salitrera y
la ocupación de Antofagasta – Manuel Ravest Mora, 1983)
“La venganza de Dios ha caído sobre estos
canallas (los bolivianos) esto igualará
a la expulsión de los moros, no puedo parar de repetir con fervor ¡Viva Chile, Viva Chile!
(“Hiks a Reed -16/FEB/1879 – Citado por Jorge Basadre – Historia de la república del Perú, tomo 7)
(“Hiks a Reed -16/FEB/1879 – Citado por Jorge Basadre – Historia de la república del Perú, tomo 7)
Cumplida su
misión con éxito George Hicks dejó el cargo y la ciudad -ya chilena- de Antofagasta el día 31 de Marzo de 1979, 8 días después de que Chile invadiera Bolivia
en Calama. El señor del ancla, “Fue despedido rumbo a Lima, con preciosas
piezas interpretadas por la banda tres en línea “ (El Pueblo Chileno –
5/ABRl/1879)
"El Diario" 2o y 21 de Enero 2018
"El Diario" 2o y 21 de Enero 2018
martes, 7 de junio de 2016
El dia en el que Bolivia descubrio que el Silala no era un "rio"
Las aguas del Silala nacen de una veta acuífera de 87 vertientes rodeadas por macizos volcánicos (entre 22º8" de latitud sur y 68º30" de longitud oeste del M. de Greenwich). 5 montañas volcánicas dan a luz sus aguas como en una cruz celta, todas en territorio boliviano. Las quebradas que se formaron por la erosión permanente producida por aguas fluvio-glaciales y meteorización mecánica, tienen origen aluvial cuya formación podría remontarse a unos 10.000 años a.c.
En la región del Quetena no se manifiesta ninguna actividad fluvial activa nativa, Esto indica que estas quebradas no han recibido desde su formación, ningún flujo notorio de un río. En otras palabras, las aguas no corren hacia ningún lugar. Antonio Bazoberry Quiroga y sus colaboradores fueron quienes develaron por primera vez esta inocultable evidencia en un texto fundamental “El mito del Silala” “No se puede desviar un río que no existe.... “El concepto de río de curso sucesivo no es aplicable, básicamente, debido a que no existe un flujo que genere una corriente de agua a través de algun curso”....”El concepto de curso contiguo, tampoco es aplicable” (Bazoberry, Antonio – El mito del Silala - Noviembre 2002)

En el pais, las acciones de política interna y diplomática respecto a su clasificación y catalogación hasta el año 2010, fueron tan improvisadas como la teoría chilena de que el Silala es un “rio de curso natural”.
El 18 de Octubre de 1940, los miembros de la comisión permanente de fiscales de la magistratura paceña ante una denuncia del ciudadano Pablo Budain por el uso ilegal y gratuito de las aguas bolivianas, “desestimaron competencia en la materia al considerar que no puede intervenir en el asunto bajo ningún concepto, porque tendría que definir derechos primordiales que afectan al interés privado” (Don Gaston Velasco – Accion Maritima)
Jaime Aparicio Otero, vice-canciller declaraba (El Diario 23/3/1997) “El asunto Silala, constituye un problema de derecho privado que no compete a los gobiernos de ambos países”. El ex – canciller Antonio Aranibar en 1996 aseguraba “El Silala era un río que tiene su origen en una vertiente que brota al pié del cerro del mismo nombre en Bolivia e ingresa posteriormente a Chile, y que Bolivia es dueña del curso superior de ese río y Chile del curso inferior”. (Comunicado de la Dirección General de Información Diplomática de Bolivia – 7/V/1996)
Teodosio Imaña-Castro, entonces presidente de la Comisión Nacional de Soberanía y Límites de la Cancillería boliviana: "El curso del río Silala, corre de este a sudoeste, hacia territorio chileno. Tiene sus nacientes detrás del cerro Silala, en vertientes o surgentes de agua. Las normas del derecho Internacional regulan con toda claridad respecto a ríos de soberanía sucesiva, o curso sucesivo internacional” (Aguas del Silala, Boletín Extraordinario, cancilleria boliviana, 1997)
En respuesta Antonio Bazoberry Quiroga publicaba: “Silala: ni internacional, ni río”
(La Razon -16/06/99)
El actual canciller boliviano calificó de “deuda historica” la de Chile con las aguas del acuifero cuando apadrinó el pre – acuerdo entre Hugo Fernandez Araoz de Bolivia y Alberto Van Klaveren de Chile (21/11/2009) que establece el compromiso de Chile de pagar por el 50 por ciento del uso de las aguas de curso internacional. Punto 11, Agenda de los 13 puntos. El acuerdo preliminar del 28 de Julio del 2009 establecía: “El presente Acuerdo considera el volumen de agua del sistema hídrico del Silala o Siloli que fluye superficialmente a través de la frontera desde el Estado Plurinacional de Bolivia hacia la República de Chile” y adjunta conceptos tan irreflexivos (avalados por la cancillería boliviana) como el articulo 3: “Por el presente Acuerdo se establece que las aguas de libre disponibilidad de Bolivia y captadas en su país podrán ser conducidas para ser aprovechadas en Chile” (Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia - 4 de Agosto 2009) Felizmente, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo), en cuyo territorio nace el manantial, se opuso al acuerdo inicial (3/10/2010) cuyo borrador finalmente nunca fue firmado.
Adres Soliz Rada (exministro de Hidrocarburos, 2006) publicaba en esos dias "Si esas aguas no fueran artificialmente canalizadas, se insumirían en el suelo arenoso de la región. Al canalizarlas, las compañías se han beneficiado con 18.000 Mts 3 de agua por día, regalo que el vicecanciller Fernandez Araoz prolongará en el próximo lustro; 6.570.000 Mts 3 por año y 32.850.000 Mts 3 en cinco años". (Revista Patria Grande, Año 2, Numero 10, Enero 2009)
Patria Grande
Fue un patriota tarijeno Arturo Liebers Baldivieso en la legislatura del 2009 quien en una brillante participacion (en el curso de una interpelacion del senado a la cancilleria boliviana) determinó la estrategia “del cambio de enfoque del Silala” retirando todo “derecho” a Chile y la modificacion consecuente de la “aberracion politica y diplomatica” de los acuerdos binacionales previos. Los reconocimientos, un poco tardios llegaron despues “Advertí la pertinencia de las observaciones del senador Liebers, hecho que suscitó mi decisión irrevocable de encarar con firmeza y determinación la superación de semejante aberración que afectaba gravemente al interés nacional.” (Antonio Aranibar, Los Tiempos 10/01/2016)
Hay magnificos estudios de autores bolivianos que evidencian la virtual ceguera boliviana al respecto: “La geofagia insatisfecha y el convencimiento de que las clases dirigentes bolivianas no opondrían ninguna resistencia [...] indujeron a Chile a seguir recorriendo, sistemáticamente, los hitos fijados en el Tratado de 1904, hasta apoderarse de la totalidad de los colosales bofedales en las nacientes de los grandes ríos que irrigaban el altiplano occidental: Todos Santos, Lauca, Silala, y otros. Depredaron los depósitos de azufre ubicados al oriente de la nueva línea de fronteras: Juriques, Licancábur, Jorgencal, con todos los volcanes ubicados en dicha línea; al igual que desviaron todas las corrientes de agua hacia los territorios depredados, apoderándose además de todos los cerros mineralizados. Algo nuevo y fatídico es que Chile está dando concesiones a empresas que usan la lixiviación con cianuro, y las aguas que no desvió corren el peligro de contaminarse con este peligroso veneno. Esta vandálica usurpación sólo fue posible con la complicidad de la Cancillería Boliviana, especialmente de sus Comisiones de Límites” (Guillermo Rosso Mendieta - Anomalías en los Hitos y cordones de la frontera entre Bolivia y Chile. Infome técnico del senado boliviano, Mayo - 1994)
Hoy por hoy, hasta los historiadores chilenos reconocen que el Silala es un manantial y no un rio “Sobre todo Bolivia debe insistir en sus reclamos por el derecho que le da tener en su territorio un manantial como el Silala y no un Río Internacional que lo que Chile quiere para consolidar el robo indiscriminado de esas aguas. Una vez más la inteligencia de la geopolítica de mi país se movió para anticiparse a los hechos y contando con el silencio cómplice de las autoridades bolivianas, comenzó el robo indiscriminados de las aguas que son un recurso natural invalorable.” (Cástulo Martínez – Las aguas del Silala, Crónica de un despojo - 2002)
La resolución chilena de iniciar una nueva causa internacional fundamentada en las aguas del Silala sin duda cumple el aforismo de que “la mejor defensa es el ataque” y es una habil y casi exasperada maniobra de La Moneda, en el intento de buscar mejor fortuna, unas semanas antes de presentar su contramemoria, en la demanda boliviana en La Haya. Y los argumentos nacionales tendrán que considerar, la ingenuidad y la amnesia boliviana que 112 años sostuvo que los manantiales solo fueron (como sugiere el estado chileno) un imaginario “rio internacional”
domingo, 8 de mayo de 2016
Flavio Machicado Viscarra - 100 años de La Casa de la Musica
Este año, los paceños celebramos los 100 años de
las “Flaviadas”. Estos convites sin
invitación previa que Don Flavio Machicado Viscarra celebrara todos los sábados
desde 1916 hasta su muerte y que sus hijos y nietos continúan celebrando hasta
hoy ininterrumpidamente. La cita era obligatoria y sagrada cuando de niño, de la mano de mi madre y un poco a la fuerza, era conducido a su
casa, una pequeña puertecita en la
Avenida Ecuador 2448, cerca de las 3 de la tarde.
Don Flavio era un caballero de ojos clarísimos como mi abuela, nariz aguileña, voz tersa y suave y modales de monarca. Nunca le vi sin corbata (de las de moño en el cuello, bow tie en sus palabras) ni chaleco y tampoco sin un bastón de ébano negro con incrustaciones de plata y marfil en el que se apoyaba con un donaire y una elegancia digna de un sultán.
Las primeras visitas que el solía recibir
junto a su esposa Doña Cristina Saravia Noriega una dulce y bondadosa dama que
lo acompaño desde 1931 hasta el día de
su prematura desaparición en 1972, solían
ser sus socios Vicente Mendoza Lopez y Gerardo Sarmiento y algunos de los mas
cercanos amigos Walter Montenegro, Mario Estenssoro o Raul Barragán y los
numerosos miembros de la familia.
Después de un chocolate de sabor incomparable y
unas galletas que doña Cristina preparaba (con te caliente) para todos los
visitantes, los niños éramos alejados del gran comedor hasta los jardines de la
casona que limita con la calle Andrés Muñoz donde un par de “Land Rover´s”
verde y camel, abiertos como todas las instalaciones de la residencia nos
encaminaban imaginariamente a
turbulentas aventuras por los predios misteriosos de “Comanche” el campo
y el solar de su familia.
Al atardecer, nos convocaban a la enorme sala de
música. Su techo, especialmente construido como una bóveda no visible a la
usanza de las catedrales medievales repetía el sonido de 4 grandes altavoces estratégicamente ubicados
en el paraninfo. De frente cuatro grandes vitrales de Beethoven y Wagner y dos
chimeneas, sobre una de las cuales aun
permanece el retrato de doña Cristina y un busto de Mozart. A lado de los ventanales, el equipo de música (en ese tiempo de calidad irrepetible) un
centenario estabilizador de electricidad que aun funciona y su querido sillón
de cuero negro cubierto con una badana de oveja que es tan octogenario como las
audiciones. A su izquierda una pequeña lamparilla de color verde que era la
única luz que permanecía encendida luego, durante el recital, en todo el auditorio. Desde ese pequeño
sitial y mientras los niños éramos acomodados al final del perímetro, casi como
en un tabernáculo, el solía ensayar el sistema de alta fidelidad con uno que
otro surco de vinilo hasta dejar el ambiente a su completa satisfacción y
armonía.
La música sonaba como en las bóvedas del olimpo, intensa
y seductora. El, de pie, con las manos en alto como un director de orquesta
marcaba los compases con un oficio y un garbo que a cualquier conductor de
una filarmónica le hubiera gustado atesorar. De tanto escucharla y estudiarla,
sabia la música de memoria, en su regla, medida y justa cadencia y sus brazos
volátiles convocaban sin duda el resplandor de los espíritus Apolíneo y
Dionisiaco. Al concluir la breve prueba
y hasta que llegasen los parroquianos, solía acercarse a los mas pequeños. En
esa época los niños éramos de mármol, quietos y silenciosos a riesgo de ser
desaforados de inmediato por Doña Cristina, solo con la mas pequeña seña de Don
Flavio.
¿Les gusta la música?
preguntaba. Como todos hacíamos una señal afirmativa el solía decir:
“Escucha la música para encontrarte a ti mismo, a tu alma. La materia de la
música es el espíritu, inclusive la mas desasosegada, ella ilumina el territorio de las sombras, no
lo olviden.” “La música tiene para mí los encantos más sublimes, capaces de
hacerme olvidar todas las pequeñeces de este pobre y miserable mundo”.
Poco a poco el salón se llenaba de gente. Los
oyentes tenían (hasta el día de hoy) la puerta de la casa abierta. Podían acercarse, sentarse, permanecer de
pie, o acomodarse a su antojo, inclusive en las escaleras. Nunca nadie resguardo o supervisó su presencia.
Y así como entraban, salían de la residencia encantados las mas de las veces.
En esos viejos sillones supe y vi que se acomodaron azorados, los mas insignes ciudadanos de la ultima época republicana, todos cercanos a Don Flavio y a los que solía recibir en persona con un encanto
y una finura incomparables.
Eran habitués de
la casa Mario Estessoro; Walter
Montenegro, Arturo Borda, el muy respetable Roberto Auchen Homsi, Guillermo Viscarra Fabre, Rolando Costa Arduz,
Alfredo La Placa, Marcelo Quiroga Santa Cruz,
Humberto Viscarra Monje, Sarah Ismael, Mario D. Ríos Gastelu, Raul
Barragán, Alfredo Alexander, German
Aspiazu, Margot Bellot, Fernando Diez de Medina, Julio de la Vega, el
inolvidable Jorge Catalano, Raul Barragán, Mario Castro, Hascar Cajias Kauffman, Jose de Mesa, Teresa
Guisbert, María Teresa Rivera, Alberto Villapando, alguna vez Guillermo Lora.
Julia Elena Fortun, Mario Rolon Anaya, Lita y Beatriz House, Teresa Alexander. Mariano Baptista. Alfonso Gumucio, Raul Botello, Carlos Medinaceli, Jorge Carrasco y Elena Janhsen, Armando Soriano Badani. El maestro Arturo
Borda, Walter Solon, el gran maestro Cecilio Guzmán de Rojas, Guillermo Morris.
Luis Ramiro Beltrán, Antonio Paredes Candia, Baltasar Rodo, Luis Nardin Rivas, María Josefa “Pepa” Saavedra, el
maestro pintor, escultor, ceramista y alfarero Jorge Medina Medina, Ted Córdova
Claure, Julio Iturri Nuñez del Prado, Oscar Cerruto, Guillermo
Francovich, Guido Villagómez Loma,
Alfonso Prudencio Claure, Arturo Orías, Jaime Martínez, Roberto Prudencio,
Carlos Ponce Sanjinés entre muchísimos otros. A cuanto visitante se le ocurriera ir, de cualquier condición social o económica, Don Flavio lo recibía
cariñosamente y lo invitaba a tomar asiento en su sala, simple y gratuitamente.
El programa se iniciaba hasta donde alcanza mi
memoria siempre con un concierto o con un segmento de los conciertos
Brandemburgueses de Bach y concluía muy entrada la noche. Los muy jóvenes
éramos retirados discretamente a una hora conveniente.
Con los años deje de situarme en el hall contiguo y con
prudencia a ocupar uno de los sillones horizontales dispuestos para los
concurrentes. Al llegar a la casa mas temprano, empecé a oír con los otros
muchachos, entre primos Machicados, Contreras, Saravias e invitados, parte de sus interminables historias. Escucharlo era semejante a oír a un enciclopedia viviente.
Supimos de su boca que su padre Flavio Machicado Silva
fue el secretario privado de Daza durante la campaña de la guerra del pacifico y que en sus
propiedades se embotellaba “El agua mas pura del mundo” una pequeña botella de
agua mineral de sabor paradisíaco que llevaba el membrete de “Celestia”, y que provenía
de una concesión minera familiar de nombre Malachuama, de la que aun guardaba algunos frascos. Recorrer su biblioteca de alrededor de 30 mil títulos y ver una gigantesca hemeroteca
de cerca de 60 mil ejemplares. Lo guardaba todo, con una vocación de archivero
de la cultura que no conocí nunca en nadie mas. 80 mil libros, folletos,
fotografías, periódicos, revistas,
afiches, grabaciones magnetofónicas inéditas, discos por cientos de miles,
recortes, tomos, textos y manuales por miles, cuidadosamente guardados y
protegidos. Nadie mas que él sabia el orden de las cosas, ni su propia esposa.
Ya mas jóvenes nos enseño algunas de sus verdaderas
joyas que aun se preservan: La increíble
obra completa de Fray Jesús de Viscarra Fabre, fruto de su cercanía y parentesco con el patricio don Humberto Vásquez Machicado hasta su temprana muerte en
1958. La serie de primeras grabaciones
del festival de Prades, en la villa de Ria donde su amigo el cellista Pablo
Casals había creado en agosto, un festival de música al que el muchas veces
había asistido en la abadía de Saint - Michel de Cuixa. Conservaba también
cuidadosamente decenas de cartas del propio Casals, cuyo verdadero nombre era Pau Carles Salvador Casals, cuyas fotografías, entrevistas y notas de prensa que el mismo
Casals había hecho (en ingles) a Don Flavio, él atesoraba con enorme devoción.
Sus diplomas en Ciencias económicas de la
Universidad de Harvard. La nota de Don Walter Montenegro que decía
"La topografía de La Paz hace que, para llegar hasta el escenario de las
Flaviadas, en Sopocachi, haya que ascender desde la calle por un sendero y
muchos escalones de piedra, como buscando en la montaña, la gruta secreta en
que se oficia el rito sabatino del propicio culto de la música. Un permanente y
generoso servicio a la cultura, por el que esta ciudad tiene con don Flavio
Machicado Viscarra, una deuda difícil de pagar".
Nos enseñó también las fotografías de la visita de
Leonard Bernstein con una numerosa delegación de la Filarmónica de New
York y de Howard Mitchel en su propia
casa, durante una de las flaviadas en 1951. El primer numero de la Revista
“Amauta” de José Carlos Mariátegui, y los discos con discursos de Juan
Lechín Oquendo. Los textos de Jaime Saenz sobre su casa, una fotografía de mi madre, egresada del conservatorio Juilliard, de la primavera de 1925 en Cochabamba.
La adultez plagada de obligaciones
académicas, nos impidió seguir visitando a Don Flavio con la asiduidad de
siempre.
Muchas veces fuimos invitados a su casa en
Comanche, una de ellas con el privilegio de ver florecida a otra de sus joyas
mas preciadas. La reina de los andes, la Puya Raimondi a los pies de la
cantera. Un dinosaurio de la botánica, un enorme cactus que vive en rodales de
hasta 12 metros de altura y que florece una vez cada 35 años (los comunarios
decían cada 100) en racimos de ocho mil flores repletas de picaflores, en el
corazón del “Santuario de Vida Silvestre Flavio Machicado Viscarra”. Luego de su
floración de cuatro meses, la planta se
auto inmola hasta secarse y carbonizarse a si misma. Parte de esa “ceniza
vital” calcinada era conservada amorosamente por mi madre en la casa
solariega de hierro forjado de “El Prado” de mis abuelos hasta
fines del siglo pasado.
Hoy gracias a la tenacidad de su hijo Eduardo y de
sus nietos Cristina y Eduardo junto a otros esplendidos colaboradores (Rosario Murillo Romero, Enzo Ochoa, Vivianne Asturizaga,
Isabel Vega Mareño, Silvana Baltz, Juan Gabriel Estellano, Pablo Paniagua,
Guely Morató, Miguel Elío, entre otros) la “Fundación Flavio Machicado
Viscarra” celebra este año el centenario de las Flaviadas, una celebración a la
que todos los paceños y no paceños deberemos adjuntarnos como parte del intangible
patrimonio cultural boliviano.
En una de mis ultimas visitas antes de su muerte, lo encontré con Don Jorge Canelas Sáenz y una dama japonesa como el
primer asistente a las habituales “Flaviadas” y ahí Don Flavio le decía:
"La música es siempre la misma maravilla para mí. Eso no
puede cambiar. La música está por encima de cualquier contingencia. ¿Usted sabe
que yo tengo 85 años? No habría llegado a tan viejo sin la música. Es el
regalo, el don de Dios.
A la música le debo la vida, mi salud. Yo escucho
música todo el tiempo, aun sin oiría. Es la armonía de la naturaleza, es la
armonía del Universo, es la armonía de Dios. Hasta en el ruido que se produce
al partir una piedra -allí en Comanche, las canteras de la familia- escucho
música. No habría podido vivir ahora sin ella…”
Ninguno de nosotros Don Flavio, ninguno
de nosotros.
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