martes, 18 de octubre de 2016

La Muerte Lenta en Venezuela



              Lo conocí en un congreso de endocrinología hace algún tiempo atras. Urbano Baduy (nombre modificado) venezolano de cepa. Guapo y canchero, emprendedor, entusiasta, cariñoso y botarate. Siempre alegre, risueño y jaranero, alérgico a las intrigas y al llunkerio. Un señorón. 
Urbano es de los buenos, bien formado, serio, competente. Discípulo del Prof. Olerlas Andrain, hasta hace poco jefe de catedra en la Clínica Médica en el Hospital los Andes y del hospital Jose Maria Vargas en en municipio caraqueño del Libertador. Con gran cantidad de amigos y profesores en los hospitales y cátedras en Miami, Bogota, Lima y Buenos Aires.
La ultima vez que estuve en su casa de 4 habitaciones, en Cumbres de Curumo (hoy valuada en 3.500 millones de Bolivares que en papel moneda deben ser como 5 camiones llenos de billetes) repartió comida y bebida entre sus invitados a manos llenas, como la ambrosía y el néctar.
A Urbano le va bien, tiene su consultorio en La Floresta y una cantidad significativa de pacientes ansiosos de escuchar su opinión y su cordura. A lo largo de mucho tiempo intercambiamos apuntes llenos de afecto y “comadreo”.
Su calvario empezó hacen muchos años cuando le secuestraron al hijo mayor, un “chamo” que terminó odontología y que fue cercado por 3 motociclistas en plena vía publica a mano armada. El hecho fue grabado por una cámara de seguridad de la autopista regional del Centro de Caracas y ningún esfuerzo ni económico, ni político, ni jurídico pudo evitar su desaparición sin dejar huella. Se lo llevaron hasta el día de hoy y el motivo de su ausencia continua siendo inexplicable.

Golpeado, pero entero, Baduy siguió como todos. Lo torturaba su estilo de vida, andar en vehículo blindado, la familia con guarda espaldas, las interminables rejas en su consultorio, la guardia que pasaba y repasaba alrededor de su casa. El dolor de haber perdido a su hijo mayor. Solía tener 2 o 3 muchachos a los que les pagaba para comprar - por el asunto de las “captahuellas” - los famosos “Productos regulados” cosas tan básicas como champu para el cabello o agua mineral y así guardar una “caleta basica decente” (reserva).
Amigo forzoso de los “bachaqueros” (contrabando hormiga) que traían productos desde Colombia o desde otras áreas de Venezuela cobrando 5 veces mas su valor. Permaneció por años atento a los colegas cercanos que le anunciaban su visita a Caracas, rogándoles llenar sus valijas de pañales, jabón, cera de piso, paracetamol, ibuprofeno, cefalexina o 500 tabletas de hormona tiroidéa para sus propios pacientes y a los que vinieren de Estados Unidos, una latas de Frescolita una gaseosa que sabe a chicle que fue el icono de las bebidas en Venezuela y que disfrutaba en su jardín mientras se fumaba un cigarrillo.
Urbano siguió comunicándose con todos sus amigos en America latina a lo largo de todos estos años, con optimismo pero al mismo tiempo con gran desanimo. Nunca escribió una letra del ambiente político o ideológico en Venezuela. Solía decir que los pueblos tienen los gobernantes que merecen.
Hacen unos meses su esposa fue diagnosticada de un Melanoma (un cáncer de piel especialmente maligno, ocasionado sobre todo por los rayos solares) producto de su larga afición al sol de las playas venezolanas

El estadio inicial fue II - El tumor no afectaba los ganglios linfáticos. La cirugía sería suficiente. Los resultados de patología fueron sorpresivos. Era posible que la enfermedad afectara a los ganglios linfáticos y que hubieran tumores satélites alrededor de la lesión. Necesitaba una Tomografía PET. El equipo del Sótano 3 del hospital de clínicas de Caracas no funcionaba, el diagnostico en en el área privada fue abrumador: Estadio IV, múltiple difusión a otros órganos.
Les recomendaron interferon - alfa - inexistente por años en Venezuela - y algo de Quimioterapia con Temozolomida y Camustina. Los medicamentos no solo no se podían comprar en Caracas ni en toda Venezuela, sino que hacen muchos años que eran inexistentes, desde que murió Hugo Chavez (en sus palabras textuales)
Algún amigo desde Bogota llevo consigo un inicio de tratamiento, unos cuantos miles de dólares. Urbano tuvo que vender el carro de la señora para pagarle, pese a que el colega le concendió un porcentaje. Desde toda América latina le enviamos interferon alfa, pero no fue suficiente. Los hechos de lo sucedido son desgarradores, la inexistencia de medicamentos en su país es asombrosa, su sobrecogedora bitácora diaria describió hasta ayer como a pesar de su penosa mejoría, su querida esposa se marchitaba lentamente como una vela cerca del viento. Todos los esfuerzos de amigos, colegas, docentes, compañeros, camaradas y conocidos no fueron suficientes

Hace pocas horas nos comunicó su fallecimiento porque en el intento desesperado de administrarle interferon (gamma) que encontraron en drogas previamente mezcladas con Meglumine - ya vencidas - (usadas para el tratamiento de la leshmaniasis americana) desarrolló un cuadro cardiaco (fácilmente manejable en cualquier parte de Sur America) con inversión de onda T, bradicardia y arritmia seguida de su fallecimiento.
En su correo de agradecimiento dirigido a mas de 100 colegas el Prof. Baduy expresó hoy: Siempre deseé morir antes que ella . En realidad te pido unas muy sinceras disculpas por esto. Gracias por tanto cariño”. “El Señor nos lo dio, el Señor nos lo quitó, bendito sea el nombre del Señor”.
Urbano

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Si el Silala Fuera un Rio


  



 Si los bofedales del Silala fueran un rio; las obras de la mampostería de piedra labrada y angular, las pequeñas y medianas acequias, los conductos de rocas de pizarra con arcilla y limo, los desagües y taludes subterráneos, las obras de cause y los vertederos existentes en el área no fueran necesarias.
El agua transcurriría espontánea naturalmente hacia tierras mas bajas y lo hubiere hecho desde hacen siglos sin intervención humana.

Las conjeturas chilenas de que en  el área del Quetana habían cuantiosos recursos hídricos provenían de dos origenes, muchos años antes de la invasión chilena a Bolivia: Del contrato con el geólogo francés Pierre Joseph Aimé Pissis quien al concluir su misión para el gobierno boliviano y en su retorno a Europa fue comprometido por el gobierno de Chile mientras era ministro Manuel Camilo Vial. Su relación con el gobierno chileno se extendió por 20 años y se inició el 10 de Octubre de 1848.  Custodiado por fusileros, recorrió palmo a palmo no solo el territorio chileno sino también, sin ataduras y libremente, el territorio boliviano como lo atestigua su texto “Geografía física de la republica de Chile” (Instituto Geográfico de Paris – Ch. Delagrave - 1875) que se constituye en un importante antecedente de la avidez chilena por los recursos acuíferos bolivianos. Sus reportes fueron especialmente valiosos por las descripciones de los ríos Lauca, Caquena y Uchusuma a los que posteriormente Chile desvió - hasta el día de hoy - sin la anuencia boliviana.


Y de los contradictorios estudios patrocinados por Santiago del ingeniero ingles de ascendencia neozelandesa Josiah Harding  publicados en el trabajo “El desierto de Atacama, Bolivia” (Journal of the Royal Geographical Society, 1877 Vol. 47) Harding fue funcionario de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, designado luego para construir el ferrocarril de Antofagasta a Bolivia, empresa de la que mas tarde  fue gerente general. Sus descripciones “Bolivia es un país poco conocido” y las de su compañero de publicaciones, el comandante de la marina inglesa, casado con la dama chuquisaqueña Herminia Williams, George Musters  “El rey de la Patagonia”, quien adjuntara a sus mapas este texto: “El departamento marítimo de Atacama contiene los puertos de Tocopilla, Mejillones y Antofagasta, puede ser considerado como un anexo sin importancia para Bolivia excepto como una salida distante y bastante inaccesible” (George Chaworth Musters - Notas de Bolivia y Mapas originales - Journal of the Royal Geographical Society, 1877 Vol. 47) son sintomáticas del afán de Chile por marginar geográficamente a Bolivia.

Los curiosos mapas de Harding (usados en la demanda chilena por el Silala en La Haya) fueron ordenados por Chile para demarcar el pacto de tregua de 1884 “son tremendamente contradictorios, sugieren que la región esta surcada por innumerables ríos, algo difícil de comprender si toda el area es un desierto. ¿Dónde comienzan los ríos y donde terminan? Los ríos parecen tener un final súbito, en ninguna parte, en cañones o curiosamente en las minas de salitre o los salares” y su trabajo tiene “curiosas similitudes con las descripciones bíblicas: Llano de la paciencia,  Cerro solitario” (Mapping Latin America  - Jordana Dym y Karl Offen – Universidad de Chicago – 2011)
"En 1886, Josiah Harding, sin autorización del Gobierno de Bolivia, procedió a excavar zanjas con pendiente, para hacer posible el escurrimiento de aguas inmóviles de los bofedales y llevarlas al “nuevo” territorio chileno para el llenado de los calderos de las locomotoras de vapor" (María Piedad Allende Edwards - Historia del Ferrocarril en Chile – Santiago - 1993)

Si el Silala era un río no había  razón para  que Chile ordenara, aun en plena  guerra, la confección del Informe sobre el “Estudio minero y agrícola de la región comprendida entre el paralelo 23 y la laguna de Ascotan”, o la “Carta Geográfica de los territorios de Atacama y Lípez de 1.888” efectuados por el ingeniero Samuel Valdés Vicuña que fueron “encargados expresamente por el entonces ministro de interior chileno Jose Manuel Balmaceda mediante decreto supremo de 22 de Mayo de 1883” (Eulogio Gutierrez, Chuquicamata, Tierras Rojas – Santiago - 1926)
O bien las “Memorias sobre las cordilleras del desierto de Atacama” comisionadas por el mismo ministro a Alejandro Bertrad en 1885.
Todas estas tareas fueron ordenadas por Chile y tuvieron lugar en territorio boliviano sin el conocí miento (oficial) de Bolivia y antes del tratado de 1904.





 
 Si el Silala fuera un rio y llegara de manera natural y desenvuelta hasta territorio chileno, por gravedad, como afirma La Moneda, ¿Cual seria la razón por la que Chile simplemente no obtuvo sus aguas mediante aducción en su propio territorio? Bolivia no tenia absolutamente ningún papel que jugar, y aun permanece ajena a esa artimaña.

Si el Silala fuera un rio, porque el 4 de Julio de 1908 The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited, antes la Compañía Huanchaca de Bolivia (de la que fue accionista mayoritario Aniceto Arce, entre otros empresarios bolivianos) solicitó el uso de esas aguas al gobierno de Bolivia, si podía simplemente usarlas en su territorio sin autorización boliviana.
Si se trataba de aguas de “curso internacional”.  Habra que preguntarse en que lugar esta empresa obtenía las aguas para el uso de las locomotoras y para la provisión de agua potable (como negocio adjunto) de las ciudades de Antofagasta, Mejillones, Calama y Topopilla. ¿En territorio chileno? No, en territorio boliviano.

Si el Silala fuera un rio ¿Por qué el documento firmado por el Presidente de la Junta Municipal de Sud-Lípez establece: ”Que las vertientes de agua del Siloli están en el Vice – Cantón de Quetena de esta provincia, lugar desierto sin que haya propietarios, ni que dicha adjudicación pueda perjudicar a ninguna tercera persona, y es de dominio público y la compañía de ferrocarriles puede usarlas sin cobro alguno” (Isaias Peres, Presidente - Francisco Vargas, Secretario - Junta Municipal de Sud Lípez- 9 de Agosto de mil novecientos ocho)

Si el Silala fuera un rio, hasta ahora es un misterio el porque todos los funcionarios prefecturales que firmaron la “concesión” a la compañía de ferrocarriles fueron interinos y accidentales y estos mismos “burócratas transitorios” autorizaron a la Bolivia Railway Company el 20 de Julio de 1908 a efectuar “obras de captación y de canalización, en dichas dichas vertientes, aunque con costo crecido” asegurando ademas que “la empresa proyecta ejecutar esas obras para utilizarlas en el servicio de su línea”

Hace poco el geógrafo de la Dirección de Fronteras y Límites (Difrol) de la cancillería chilena, Alejandro Simón Ahumada Cáceres, quien fuera parte de la delegación chilena en La Haya especialista en temas limítrofes y territoriales del ministerio de relaciones exteriores de Chile reconoció que "existen canales artificiales en el Silala, un manantial". Criterio que no comparte el señor ministro secretario de gobierno chileno Marcelo Diaz Diaz quien ha afirmado tozudamente que "Chile tiene muy claro y sabe muy bien cómo defender sus derechos dentro y fuera de sus fronteras". (24-Mar-2016)       
Esperemos que estos documentos lleguen pronto hasta sus manos.


"Animal Politico" La Razon,  25 de Septiembre, 2016




jueves, 22 de septiembre de 2016

MATILDE CAZASOLA. LA TROVA DE LOS ANGELES




A finales de la década de los ochenta, embelesado por los aires de gloria que exhalaba la peña “Naira” en la calle Sagarnaga, puede verla y escucharla. De voz firme, entera, de manos finas y bien cuidadas y unos imprescindibles anteojos, Matilde Casazola Mendoza.                        
Yo era un muchacho, recuerdo que con enorme indulgencia Don Rolando Costa Arduz, me contó que entre esas mesas habían compartido la vida Ernesto el “Che” Guevara, Regis Debray, Violeta Parra, Alfredo Domínguez, Inés Córdova, Deifilia del Carpio, Luis Rico, Gil Imana, Enrique Arnal, el maestro Jorge Medina, Lorgio Vaca. Marcelo Quiroga Santa Cruz, Ricardo Pérez Alcalá, Moisés Chire Barrientos, Julio de la Vega, Coco Manto, Jaime Saenz, Ernesto Cavour, Luzmila Carpio, Carlos Palenque Avilés y decenas de otros que fácilmente exceden mi memoria
                                                                                                                                              
Al pasar, Don “Pepe” Ballon que era el patrón en el lugar, cigarrillo en mano, ya con el pelo cano y su inconfundible boina me acarició la cabeza como se palmotea a un niño en el kínder de la vida. Algunos de ellos habían dado recitales en el lugar, los otros engalanaron el ambiente con su presencia y llevaron el nombre de “Naira” por el mundo entero. Doña Matilde, había llegado desde Sucre, hacen unos años, “Naira” se enorgullecía de que diera allá su primer concierto y grabado su primer disco.
Mucho tiempo después, y estos días, en ocasión de la pasada feria del libro, tuve el privilegio de volver a verla y escucharla. En pocos minutos las personas cerca de ella, caen en cuenta de la gigantesca sensibilidad que lleva dentro. Un inmenso gozo y una melancolía errante se apoderan de su voz.  Su relato de estos días comienza con algunas palabras de su abuelo el historiador, poeta, geógrafo y medico Don Jaime Mendoza Gonzales. El “Gorki boliviano”. Recibió asombrada mis relatos sobre de mi fascinación con su obra cumbre “El Macizo Boliviano”, la mas completa descripción geografía de Bolivia y sus habitantes, de la amistad de Don Jaime con Alcides Arguedas y con Franz Tamayo de quienes mi abuelo fuera secretario privado; de su impresionante trayectoria al mando del “Hospital de Dementes” en Sucre y de mi visita a su tío Don Gunnar Mendoza Loza quien fuera director del Archivo nacional desde 1944 en Sucre y al que conocí de la mano de mi padre, extasiado por su obra y sus historias sobre fray Bartolomé de las Casas, una inolvidable tarde de octubre.

Me contó de su único matrimonio con el artista argentino Alexis Antiguez, de la espeluznante golpiza de la policía argentina al encontrarla indocumentada que casi la deja ciega, de su maestro español, Don Pedro García Rimpoll en la normal de Sucre, de su discípula sueca Gitte Pålsson quien inmortalizó su obra en castellano y en sueco. Me enseño sus manuscritos con tinta oscura y clara, parte de su enorme obra poética inédita, su pentagrama luminoso y algunos de sus primeros y su últimos discos.                                                                               
Habló sin detenerse de su profundo dolor al enterarse desde el aeropuerto de El Alto (llegaba esa mañana del golpe de Sucre en un vuelo comercial del LAB) de la desaparición de Marcelo Quiroga Santa Cruz, de su cercanía diaria por mas de una año con su viuda, hasta que Doña Cristina le pidió que retornara a su casa en Sucre porque no había nada mas por hacer en su interminable búsqueda que dura hasta el día de hoy.
Esa tarde con irrenunciable ternura me enseño su guitarra viajera. Hasta ahora solo tuve dos guitarras, me contó, la primera, que me la hizo Pedro Fernández, me duró 30 años y se llamaba “Estrella”. La segunda es “Luna”, me acompaña desde hace 10 años, es una Yamaha. Ellas tienen alma. Yo no soy cantante, soy cantora. Voy expresando en las letras temas profundos. Este hecho no fue muy entendido. Siempre mostré la canción poética porque la música es mi destino. Si viajo y no la llevo -asegura sobre su inseparable guitarra- me siento físicamente mal. Ya siento que le falto, estoy como mutilada. Y continuó: El artista suele hacer una trampa al mundo. Él hace su arte para sí mismo, para desarrollarse como ser completo y al mismo tiempo realiza otro oficio paralelo para no traicionar a su arte. Pese a todo, en el corazón de la gente siempre hay un espacio para el arte más íntimo, más secreto y más auténtico, porque es el que quizás captura más el alma de las personas. Las otras expresiones son emociones más bien un poco exteriores: de ritmo, movimiento, grito…, pero cuando llega el momento en que uno se retrae en sí mismo busca un lenguaje más sencillo y lo encuentra en la poesía"

No hay mucho mas que decir, con un nudo en la garganta y un interminable abrazo, la dejamos descansar. Nos dejó el alma llena de aromas entrañables. Hasta la próxima Doña Matilde, que Dios preserve su canto.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Los enclaves bolivianos en Arica y Antofagasta


       La tibia respuesta de la cancillería boliviana luego de la vorágine diplomática y comunicacional chilena en respuesta a la visita del canciller Choquehanca a los puertos del Pacífico que se encuentran bajo el tratado de 1904,  ha generado un conjunto inesperado de reflexiones dentro y fuera de los dos países. En La Paz, el ministro de relaciones exteriores ha expresado que “En Bolivia hemos callado muchas cosas, mucho tiempo. Los bolivianos nunca hemos cedido, siempre hemos reclamado. Un canciller no puede viajar a otro país sin comunicar, aunque sea de vacaciones, ni en visita privada. Tenemos que comunicar, incluso si estamos en tránsito. En este caso se ha cumplido todo el protocolo establecido. Hemos  anunciado a Chile mediante una comunicación formal nuestra visita y nuestra agenda. Ellos nos han respondido también con una nota oficial, que el presidente del senado boliviano ha expuesto a los medios. No solamente a través de notas formales, hubo una reunión con su Cónsul General de Chile en La Paz, sobre nuestro viaje en la que indicamos que el canciller estaría acompañado por los medios y representantes del Poder Legislativo”.
El Canciller de Bolivia aclaró que la visita a un país "debe comunicarse con 48 horas de anticipación, y el Gobierno boliviano anunció su viaje a Chile faltando cinco días, el pasado 13 de julio, en el marco de lo estipulado en la normativa de relacionamiento internacional. Choquehuanca afirmó que Chile emitió su respuesta al aviso de Bolivia el 14 de julio, por lo que tuvo tiempo para tomar recaudos y garantizar la seguridad de la visita". Con esos argumentos, el ministro boliviano rechazó las desproporcionadas declaraciones de su homólogo chileno, Heraldo Muñoz, quien aseguro que la visita de las autoridades bolivianas, no siguió el debido protocolo diplomático para llegar a los puertos de Arica y Antofagasta.

En Chile las reacciones rayaron en el exceso. El embajador en Misión Especial, Don Gabriel Gaspar Tapia  (hijo y nieto de dirigentes sindicales del ferrocarril Arica – La Paz que emigraron de Putre a Arica) ha expresado dramáticamente que “Se ha hecho referencia a que se nos avisó con cinco días de anticipación, es decir, se envió un breve y escueto mensaje entregado a nuestro consulado en La Paz. Se señaló que se iba a visitar e ”inspeccionar”. Chile no acepta inspecciones, y toda visita diplomática se concuerda. En el territorio chileno ningún otro estado tiene jurisdicción sobre el mismo. El tratado de 1904 establece el libre tránsito para las mercancías, pero no establece una situación de jurisdicción o de enclave, como se pretende señalar
El agente José Miguel Insulza  aseguró que (a los bolivianos) "Se les está pasando la mano porque en ningún país de América Latina, muchos de los cuales tienen problemas con sus vecinos, el canciller de ese país puede cometer la cantidad de atropellos que ha cometido el canciller Choquehuanca, quien viene a envenenar las relaciones entre ambos países”




Es curioso como el gobierno chileno tan respetuoso como se dice de la ley, ignore deliberadamente los acuerdos previos entre ambos estados. El articulo  primero de la declaración del 25 de Enero de 1953 (Declaración de Arica) establece que: “Toda clase de carga, sin excepción alguna, en transito por territorio chileno de o para Bolivia,  se halla sujeta a la jurisdicción y competencia exclusivas de las autoridades aduaneras  bolivianas desde el momento de que las autoridades chilenas entreguen la carga a los agentes aduaneros bolivianos”. “Esta entrega debe ser hecha en el momento mismo en que la carga arribe a puerto chileno,  sin que pueda ser interferida por autoridad alguna”  
Y la frase clave“Cualquiera que sea el recinto en el se deposite la carga, se considera recinto boliviano”“La intervención de las autoridades aduaneras u otras de Chile en las operaciones de transito para la importación o exportación de o para Bolivia, solo tienen carácter de vigilancia externa. (Art. 3). 1937: “Los personeros de la aduana de Bolivia tendrán la facultad de constituirse a bordo (de los buques) para intervenir en la fiscalización de la entrega y descarga  (Art 4/c) “ ... “por cuanto… recibida la carga boliviana, quedará desde ese momento (pisando tierra en el muelle) bajo la jurisdicción, fiscalización y responsabilidad de las aduanas de Bolivia” (Art. 4/d)        
     
Si ambos gobiernos mantienen fuera de duda lo anteriormente refrendado, son los términos “Jurisdicción y Competencia” los que deben considerarse.
La palabra “jurisdicción” en el diccionario de la lengua española se define así: jurisdicción Del lat. iurisdictio, - ōnis. 1. Poder o autoridad que tiene alguien para gobernar. 2. Territorio al que se extiende una jurisdicción, autoridad, o poder sobre otro.
Y el termino competencia así: 1. Pericia, aptitud o idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado. 2. Atribuciones que corresponden a una entidad pública o a una autoridad judicial o administrativa. Cuestión de competencia 1. Asunto que se suscita entre juzgados y tribunales de un mismo orden jurisdiccional (en el caso presente, de la jurisdicción boliviana)
El idioma oficial en ambos países es la lengua española o castellana, así que cada palabra expresa fielmente su significado. A partir de aquello es fácil deducir que las oficinas de las aduanas bolivianas y todas sus dependencias, así como sus funcionarios en los puertos que considera el tratado de 1094 tienen jurisdicción y competencia del estado boliviano, tanto en Arica como en Antofagasta.


En geografía política, un enclave es una parte de territorio de una jurisdicción territorial que está completamente rodeado por el territorio de otra jurisdicción. El mas claro ejemplo de esta figura es el Vaticano que esta enclavado en la ciudad de Roma y constituye territorio extranjero para los propios italianos, así como la residencia estival de Castel Gandolfo a 18 Kms de Roma. 
Los enclaves son los territorios de un determinado estado, reconocidos a favor de otros como suyos, comúnmente dependen en gran medida de las posiciones del país que los está enclavando, la forma en que se maneja la sociedad y sus moneda.
La legislación argentina para citar un ejemplo establece: “Enclave es el ámbito sometido a la soberanía de otro estado, en el cual, en virtud de un convenio internacional, se permite la aplicación de la legislación aduanera Nacional.
“Enclave es el ámbito, sometido a la soberanía de la Nación Argentina, en el cual, en virtud de un convenio internacional, se permite la aplicación de la legislación aduanera de otro estado”  (Codigo Aduanero - República Argentina  - Art. 4)
Integran también el territorio aduanero nacional los enclaves de la Aduana de la República que se establezcan en territorio extranjero (Régimen de Zona Franca - Uruguay)
Un enclave es “la parte del territorio de un Estado no integrante del MERCOSUR, en la que se permite la aplicación de la legislación aduanera del MERCOSUR” (art. 1.4) Enclave es “la parte del territorio de un Estado no integrante del MERCOSUR, en la que se permite la aplicación de la legislación aduanera del MERCOSUR” (art. 1.4 - Codigo Aduanero del Mercosur - 1991)
Panamá y Estados Unidos, entre otros países, demostraron que los enclaves no son intangibles. Se revisaron los acuerdos de 1903 en los que Panamá  otorgaba a perpetuidad el Canal a los Estados Unidos, enclave que finalmente fue devuelto a los panameños en 1999.

Desconocer el concepto o asumir como "singular" la lectura chilena – que no este expresada en el idioma en el que ambos países suscribieron los acuerdos previos - sería causa y razón suficiente para que Bolivia acceda a nuevo y justo reclamo en la justicia internacional en el que seguramente, como en el asunto del ficticio rio Silala, lleva todas las de ganar. 
Las dependencias de aduanas bolivianas y todos sus trabajadores, establecidas en los acapites del tratado de 1904 y posteriores, son sin duda, a partir de los acuerdos previos, un enclave boliviano.
Así el distinguido embajador en misión especial Don Gabriel Gaspar Tapia afirme lo contrario.





miércoles, 20 de julio de 2016

¿El Peor Momento en las Relaciones entre Chile y Bolivia?







Un gran numero de autoridades y cronistas chilenos ha emitido criterios adversos respecto a la “sorpresiva inspección” de la plana mayor política boliviana a los puertos de libre transito de Arica y Antofagasta. En una entrevista a CNN de Chile, el ex secretario general de la OEA afirmó que "este es el peor momento en cien años en las relaciones con Bolivia que yo recuerde". Fernando García Naddaf, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales, cree que relaciones entre Chile y Bolivia están llegando a un punto de no retorno. Desde 1977 no sucedía un gesto de esta envergadura que nos sitúa en el momento de peor relación con el vecino país a nivel diplomático, hay que insistir en que como no hay relaciones diplomáticas con Bolivia no se pueden hacer otras manifestaciones mayores. "Este es el mayor gesto que puede hacerse antes de romper relaciones consulares definitivamente". La visita privada y sin invitación del Canciller boliviano y otras autoridades a las instalaciones portuarias de libre tránsito boliviano, ha sido la última de un conjunto de acciones que emprenden autoridades de ese país, cuyo único resultado ha sido llevar las relaciones entre ambos países a su peor nivel en el ultimo tiempo. (Boris Yopo, El Mostrador, 20 JUL 2016)
"Ningún gobierno boliviano llevó la relación con Chile a un nivel tan bajo en 100 años”, denunció el canciller chileno, tras la visita el lunes de su homólogo boliviano al puerto de Arica, el periodista Ascanio Cavallo, a cargo de la estrategia de comunicaciones chilena frente a la demanda en La Haya, coincide en que “es irreversible esta actitud beligerante”. “El gobierno de Evo Morales ha tomado la actitud que efectivamente pareciera no tener vuelta y que va a dañar las relaciones entre Chile y Bolivia con una profundidad que no conocíamos

Olvidan nuestros detractores lo sucedido en el pasado. Luego del trauma de la derrota y frente a los enormes problemas que tenía la república e incitados por la necesidad de reorganizar el país, el 25 de Mayo de 1880 Bolivia convocó una “Convención Nacional” en la ciudad de La Paz. La convención (entre otras cosas) definió el esquema diplomático de Bolivia que debía tratar la cuestión de la guerra con Chile. Las conclusiones sostuvieron que “hasta donde les fue posible se velaría la defensa de la integridad territorial ante cualquier intento de nuevos despojos”. Dos altos dignatarios de esa asamblea fueron designados como embajadores plenipotenciarios Belisario Salinas y Belisario Boeto para que viajaran a Santiago en una misión de alto nivel, con el objeto de que “mientras llegue la oportunidad un tratado definitivo de paz” con Chile, se negociara un “pacto de tregua”.
A pesar de eso, el General Campero en un arranque difícil de descifrar (como la mayor parte de la conducta diplomática boliviana) resolvió en persona partir desde La Paz, con 4.000 hombres y un fuerte parque de artillería a auxiliar a Arequipa. No llegó a recorrer 20 kilómetros cuando llegó a sus oídos que el ejército chileno había tomado la ciudad de Arequipa el 29 de Octubre de 1883 sin disparar un cartucho. En esa ocasión, se trazó un plan de retirada a Puno para unir allí las fuerzas de los países aliados y resistir juntas al invasor. Simultáneamente en Santiago, el presidente Domingo Santa María, conocedor de la fuerza de tareas boliviana y fiel a la naturaleza impetuosa de la diplomacia chilena, resolvió “devolverle la mano”. Ordenó a su ministro de guerra Rafael Sotomayor que mientras el recibiría en La Moneda a los diplomáticos bolivianos, dispusiera que su comandante en jefe Patricio Lynch, preparara una expedición de 15.000 hombres, que partiendo de Arequipa al mando del coronel Velásquez  se acantonaran en Puno y desde allá invadieran Bolivia hasta ocupar la Paz.
La orden de La Moneda incluyó se “filtrara” la información cablegráfica para que esta estuviese disponible para las cancillerías peruana y boliviana mientras las conversaciones seguían apaciblemente en Santiago. Campero muy contrariado, ya de vuelta, declaraba la ley marcial en Bolivia. Santa María ordenó en Chile deshacer la expedición, que ya no tenía objeto alguno.

El 29 de Marzo de 1884 el presiente Santa Maria escribirá a Soffia:
“Después de tantas conferencias, de tantas idas y venidas y de instrucciones pedidas, de instrucciones venidas o negadas, rompí ayer con los diplomáticos bolivianos que son de especialísima escuela. ¡No conozco gente parecida a la boliviana! ¡Es el indio vivo, torpe, taimado y hecho por el mal” (Encina 1949-52, T XVIII: 119)
El 3 de abril de 1880, los señores Salinas y Boeto expresaron en carta al General Narciso Campero: 
"Fuimos invitados a una nueva conferencia con el Presidente de la República y el Ministro de Relaciones Exteriores, para examinar un proyecto de protocolo final. Se nos ha dado plazo hasta mañana para aceptarlo o rechazarlo. No cabe duda que la invasión a Bolivia se ha hecho inminente. Nuestros medios de defensa serían demasiado deficientes para contrarrestar el ataque de un ejército numeroso, aguerrido, bien armado y mejor preparado. Las calamidades de una guerra, los estragos de una ocupación violenta de nuestras ciudades y aldeas y la vergüenza de una posible derrota se han presentado a nuestras conciencias de una manera abrumadora y en situación de poder alejar estos peligros hemos resuelto suscribir la tregua” (Roberto Querejazu Calvo, Aclaraciones Históricas sobre la guerra del Pacifico, La Paz)

Chile y Bolivia celebraron el 20 de octubre de 1904, un tratado de paz y amistad. Olvidan los diplomáticos chilenos la declaración formal del plenipotenciario chileno en La Paz, Abraham König del 13 de Agosto de 1900 (La Moneda aclaró posteriormente con argucia que fue inconsulta) que a la letra dice: "Es un error muy esparcido, y se que se repite a diario, en la prensa y en la calle, el afirmar que Bolivia tiene derecho a exigir un puerto en compensación de su litoral". "No hay tal cosa. Chile ha ocupado el litoral y se ha apoderado de él con el mismo título con que Alemania anexó al imperio la Alsacia y la Lorena. “Nuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema de las naciones". "Que el litoral es rico y valía muchos millones, eso ya lo sabíamos. Lo guardamos porque vale, porque si nada valiera no habría interés en su conservación". "Terminada la guerra, la nación vencedora impone sus condiciones y exige el pago de los gastos ocasionados. Bolivia fue vencida; no tenía con qué pagar y pagó con el litoral". "Esta entrega es indefinida, por tiempo indefinido, así lo dice el pacto de tregua indefinida; fue una entrega absoluta, incondicional, perpetua". "En consecuencia, Chile no debe nada, no está obligado a nada, mucho menos a la cesión de una zona de terreno y de un puerto".



Nadie tiene dudas de que las diligencias bolivianas en los puertos de libre transito chileno fueron ingenuas y desatentas. Es evidente que los preceptos mas elementales en cuanto al comportamiento y ejercicio diplomático han sido quebrantados deliberadamente por la numerosa delegación boliviana. “Se ha cometido un error diplomático muy serio” ha expresado un ex embajador con algo de nostalgia.
André Maurois escribiera, a saber, que la diplomacia es “el arte de exponer la hostilidad con cortesía, la indiferencia con interés y la amistad con prudencia”. La importancia de su práctica radica en la versatilidad de los funcionarios, cuyas actividades giran en torno a la generación de información seria y desinteresada, la minimización de las fricciones potenciales entre los países, evitando con prudencia los numerosos escollos de la política interna y promoviendo el fomento de las relaciones amistosas entre los Estados soberanos.
La excusa de los “nuevos tiempos” repleta de populares personajes descorbatados y poco pertinentes en Bolivia no impide un ejercicio diplomático fino, cordial y delicado para el que hay que prepararse con o sin corbata en Bolivia con erudición, inteligencia y firmeza en el futuro. Las causas de “La Haya” nos lo exige.

Pero afirmar desprolijamente que “este es el peor momento en cien años en las relaciones con Bolivia” y que “ningún gobierno boliviano llevó la relación con Chile a un nivel tan bajo en 100 años”, es un exceso de corte patriotero y chauvinista de personajes chilenos que desconocen premeditadamente las historia previa entre ambas naciones. 
Y para muestra basta un botón.

martes, 12 de julio de 2016

El Libre Transito de Bolivia por Chile es Extraterritorial




La cancillería chilena ha emitido el 18 de Junio del 2016 una “declaración publica” sobre el libre transito con Bolivia y el tratado de 1904. En ella afirma que “Chile tendría que realizar unilateralmente todas las inversiones necesarias para atender la carga boliviana que en los últimos años se ha multiplicado y que esta obligación no existiría en el tratado de 1904
Hay que recordar el texto de la convención sobre transito del 10 de Agosto de 1937 firmada por ambos países: Chile garantiza a Bolivia el mas amplio y libre tránsito. Este comprende toda clase de carga y en todo tiempo y sin excepción alguna. (Art. 1)  Una interpretación común, estima que el transito internacional debería estar habilitado (en todo tiempo) las 24 horas del día y los días festivos y feriados de ambos países (sin excepción alguna) En otras palabras si lo pactado se cumple por parte de Chile, ninguna oficina debería estar cerrada, sin tomar en cuenta el volumen, las cantidades, los días de la semana o los horarios laborales. Si la carga boliviana aumentó, se multiplicó o asumió magnitudes mayores, es el estado chileno debe asumir aquellas modificaciones sin objeción alguna. Ninguna reforma adicional modifica lo pactado el 37.

Chile tampoco puede aceptar continúa la declaración, que el libre tránsito signifique no exigir a la carga boliviana –y a cualquier otra- el cumplimiento de la normativa ambiental, fitosanitaria, de seguridad en el transporte, de seguridad laboral, de prevención del tráfico de drogas y de prevención del contrabando. Todos los que transitan por territorio chileno, empezando por los propios chilenos,  están obligados a cumplir las normas de aplicación general.”
El articulo  primero de la declaración del 25 de Enero de 1953 (Declaración de Arica) suscrita entre ambos países determina :  Toda clase de carga, sin excepción alguna, en transito por territorio chileno de o para Bolivia,  se halla sujeta a la jurisdicción y competencia exclusivas de las autoridades aduaneras  bolivianas desde el momento de que las autoridades chilenas entreguen la carga a los agentes aduaneros bolivianos”. “Este entrega debe ser hecha en el momento mismo en que la carga arribe a puerto chileno sin que pueda ser interferida por autoridad alguna” “Cualquiera que sea el recinto en el se deposite la carga, se considera recinto boliviano”
“La intervención de las autoridades aduaneras u otras de Chile en las operaciones de transito para la importación o exportación de o para Bolivia, solo tienen carácter de vigilancia externa, a fin de impedir que la carga salga clandestinamente al consumo local sin los tramites aduaneros respectivos”. (Art. 3)
“La normativa ambiental, fitosanitaria, de seguridad en el transporte, de seguridad laboral, etc. etc. ” en cuanto a la carga boliviana, solo le compete a los agentes aduaneros bolivianos, a nadie mas. La carga boliviana no pretende ser chilena  ni regirse a regulaciones chilenas, es extraterritorial mientras “transita” por Chile y los recintos que ocupare (de importación o exportación, en todo tiempo) son considerados “recintos bolivianos”

Lo que Bolivia resguarda es que la carga “hacia y desde Bolivia a los puertos mayores chilenos” solo esta de paso (en transito) por un territorio.
Así lo establece puntualmente la convención de transito de 1937 “Los personeros de la aduana de Bolivia tendrán la facultad de constituirse a bordo (de los buques) para intervenir en la fiscalización de la entrega y descarga  (Art 4/c) “ … (los agentes aduaneros) serán los responsables de tomar “las medidas de seguridad que se estimen convenientes” (Articulo 3), “por cuanto… recibida la carga boliviana, quedará desde ese momento (pisando tierra en el muelle) bajo la jurisdicción, fiscalización y responsabilidad de las aduanas de Bolivia” (Art 4/d) Aquello esta lejos de cumplirse porque las empresas (privadas) portuarias de Antofagasta y Arica en evidente suplantación de sus funciones, nunca entregan la mercadería previamente “separada” (marcada en transito Art. 4/a) a las aduanas bolivianas.

En otro acápite la “declaración publica” chilena dice que: “Bolivia reclama que Chile prohíbe que el mineral boliviano se almacene a granel en el puerto de Antofagasta…. los minerales bolivianos ocupan 3,5 hectáreas en el recinto de Portezuelo, espacio que no se encuentra disponible al interior del recinto portuario  Lo que Bolivia protege es el destino chileno de su carga de exportación. Chile (y la empresas privadas) por las razones que fueran destina cierta carga de exportación boliviana a Portezuelo, “espacio que no se encuentra disponible al  interior del recinto portuario” y cobra actualmente 3 dólares adicionales (si es zinc a granel) y 18 dólares (si es plomo) por tonelada por su “transporte” al puerto y que con los nuevos contenedores de volteo a ser aplicados, ese costo será mayor. Dicha cifra no esta establecida en ningún acuerdo previo.
Art. 5/b y c. (1937) “La exportación de productos bolivianos por los puertos chilenos se hará sin mas formalidad que la confrontación (en el muelle), del resguardo chileno, de las marcas, números y cantidad de los bultos… Si los productos no deben embarcarse inmediatamente serán depositados en los almacenes de transito, haciéndose las confrontaciones en el acto de la descarga”. Toda carga boliviana, goza del principio de extraterritorialidad que el estado chileno ignora deliberadamente.





En los últimos párrafos la declaración chilena establece “El gobierno de Bolivia afirma que las huelgas o paros que se han producido en los puertos chilenos constituyen una violación de su libre tránsito. Bolivia pretende que su derecho de libre tránsito implica la obligación de Chile de impedir toda huelga o paro por los trabajadores portuarios chilenos.”·  
(Art 1, 1937)  “Chile garantiza a Bolivia el mas amplio y libre tránsito. Este comprende toda clase de carga y en todo tiempo y sin excepción alguna”.  Lo que Bolivia exige es el derecho que le asiste de mantener operando los puertos “en todo tiempo”, y si hubiese una huelga portuaria o de alguna otra índole que afectare el derecho boliviano por parte de la administración portuaria privada (a lo que los trabajadores tienen derecho), es el estado chileno quien debe instalar una o varias cuadrillas de operarios adicionales con el fin de cumplir lo pactado sin costo adicional y sin excepción alguna”

Finalmente Bolivia debe rehusarse con decisión a entablar negociaciones con compañía privadas que administran los puertos del libre tránsito. Estos entes particulares carecen de la potestad jurídica para asumir la representación del estado chileno en “reconocer y garantizar el mas amplio irrestricto, perpetuo, no recíproco por el territorio chileno y sus puertos del Pacífico, para personas y toda clase de carga, en todo tiempo y circunstancia, sin ninga excepción, exenta de reconocimiento interior por parte de autoridades chilenas y de pago de almacenaje., tal y como estalbecen los tratados.









jueves, 30 de junio de 2016

Agente George Hicks. La Invasión chilena a Antofasta




De cerca de 1.85 mts,  rollizo, provisto de una enorme nariz, ataviado con el almidonado ropaje de la época, George Hicks era un gentleman en medio de las arenas del desierto de Antofagasta.  Natural de Newquay, condado de Cornwal, sudoeste de Inglaterra, educado en minería en la academia de Drakes en St Austell y Cornwall. En 1859 se traslada a Norteamérica para desempeñarse en manejo de explosivos. Después de 1868 es contratado en Iquique para trabajar en la Compañía Gibbs en guano y salitre. Años más tarde la Compañía lo desplaza a Antofagasta para hacer un trabajo de evaluación y como supervisor de la salitrera Salar del Carmen de la Compañía Melbourne Clark.
“War Hicks” como le apodaron sus compañeros, secretísimo “agente reservado” de las “Oficinas de asuntos de Ultramar” fue sin duda el impulsor natural en Atacama de la guerra del pacifico, por efecto de la “influencia del imperialismo ingles, decimonónico y la expansión colonial chilena”  (Alonso Barros, Revista de Antropología Experimental, Universidad de Jaén -2003) 
Su misión: Desencadenar la guerra entre Bolivia y Chile.

La “Sociedad la Patria” y el ancla invertida

Furibundo racista y xenófobo, enemigo declarado de Bolivia, directivo de los clubes “Reformista” y “6 de Agosto” (que después de la guerra se llamo “Del Comercio”), promotor de la iniciativa chilena de “la ciudad letrada”, que impulsó la escritura en lugar de la oralidad de las tradiciones aimaras (Isaac Arce – Narraciones Historia de Antofagasta, 1930)
Bombero de la ciudad, alto miembro de la “Sociedad de Socorros Mutuos La Patria” una especie de logia lautariana fundada por Enrique Villegas (cónsul de Chile en Antofagasta 1877, quien fue el primer ciudadano que obtuvo una concesión para llevar agua dulce a Chile, desde los manantiales del Silala) “y que desde donde se promovió fervientemente el separatismo y la integración de ese territorio a la soberanía chilena, para luchar contra la opresión y abusos de las autoridades bolivianas (Francisco Machuca - Las 4 campañas de la guerra del pacifico - Valparaíso 1926)  

George Hicks era el virtual “gobernador” de la comarca. No había asunto que no pasare por sus manos. Presente en “La Chimba” desde antes de que fuera rebautizada por Melgarejo como Antofagasta (pueblo del gran salar) en cuya fundación estuvo presente en octubre de 1868. Solterón empedernido, de corbata de lazo y chaleco, calzados Oxford y “galochas”, recorría el puerto y la línea férrea provisto de un silbato de contramaestre y banderolas marinas en mano, custodiando “su” pueblo como un perro guardián. (Alfonso Barros - Revista de Antropología Experimental)
Su influencia era tal, que se tomó la libertad de diseñar el trazo y el ancho de las calles de la ciudad en 20 varas.(Isaac Arce, Narraciones históricas de Antofagasta, 1930)  En 1868 ordenó pintar un ancla en el cerro moreno recalcada con cal,  como divisa y señal para los barcos que surcaban las aguas de la bahía y que traían materiales para la construcción de la oficina salitrera de la ciudad. Por medio de esa señal, los capitanes de las naves podían orientarse y encontrar el puerto. El ejecutor (Clavería) entendió mal las instrucciones de Hicks y la pintó invertida. Aun hoy, el ancla invertida es un símbolo de la ciudad. (Kety Farandato -  Antofagasta y su ancla, Feb 2006)

El alumbrado publico

El consejo municipal de Antofagasta (a la cabeza de ciudadanos chilenos) el 17 de Febrero de 1878, dispuso un impuesto adicional para cubrir los gastos del alumbrado publico, y la “Compañía de Salitres” se negó a pagar. El comisario municipal Pedro Astorga (súbito chileno) se constituyó en la casa Hicks el 22 de Octubre de 1878 y le conminó a pagar, y este se negó.
Hicks corrió al consulado chileno en busca de protección “debo confesar que me hervía la sangre  y extremé las cosas dirigiéndome al cónsul chileno” escribió. El cónsul de entonces Salvador Reyes le aconsejó abonar el pago pero emitió una enérgica nota al prefecto boliviano Severino Zapata “El señor George Hicks se encuentra en mi casa y ha solicitado mi protección por encontrarse víctima de atropellos injustificables por parte del municipio”. (Manuel Ravest - La compañía salitrera y la ocupación de Antofagasta – Santiago, 1983 ) 

Al día siguiente el prefecto le responde “Señor Cónsul: Deploro la odiosa controversia entre la municipalidad y el Sr. Hicks… a consecuencia de haberse negado a satisfacer la contribución para el alumbrado publico…. debo limitarme a decir que no puedo mirar como legal el derecho de extraterritorialidad que pretende asumir su consulado para proteger al Sr. Hicks,  no puede ejercer legalmente el privilegio diplomático que pretende… menos aun en materia civil…. por la mínima cantidad de 150 pesos que el Sr. Hicks no quiere pagar” (Ahumada Moreno Pascual - La guerra del pacifico - Tomo 1)

Unos días mas tarde el buque de guerra ingles HMS “Pelican” que tenia su “estación de vigilancia” en el pacifico sur fue enviado expresamente a fondear en Antofagasta a pedido del cónsul ingles en Valparaíso James de V. Durmmond Hay, bajo “sugerencia” de George Hicks. (John Mayo - La compañía de salitres y la guerra del pacifico – Santiago,1979)
El capitán del “Pelican”  R.K. Boys  (citado como Hays por Roberto Querejazu) envió una curiosa nota el 16 de Octubre 1878 al prefecto Severino Zapata “con gran sentimiento me veo obligado a representar a Ud. ciertas medidas inusitadas que han sido adoptadas en contra del súbdito ingles George Hicks respecto a la contribución al alumbrado publico que la Cia de Salitres de Antofagasta considera esta exenta”  (La Patria 11/12/1878)
Respondió el prefecto Zapata: “Ningún individuo, sea cual fuere su nacionalidad puede excusarse de contribuir a las necesidades de la comunidad. En la ciudad de La Paz, se encuentra el ministerio de relaciones exteriores  (El Deber, 11/DIC /1878)
"War" Hicks no quedó muy satisfecho, reportaría luego “espero que su visita (la del barco de guerra inglés) desaliente a los bolivianos de copiar a los peruanos en el habito de expropiar  y repudiar. Al viejo salvaje del Prefecto (Severino Zapata) no le importó nada la llegada del "Pelican", de la que ni siquiera dio parte a su gobierno, - boliviano - no le importa nada la ley, la diplomacia, la etiqueta o los usos de las naciones civilizadas”  (13/DIC/1878, Archivo Gibbs - Hicks a Miller)   

Mr. Hicks no deseaba que el conflicto con Bolivia fuera solucionado, amenazó con suspender a sus trabajadores para presionar a Bolivia, “odiaba a los bolivianos con un fervor casi fanático  Desde Febrero de 1878 hasta la ocupación de la cuidad por fuerza chilenas, Hicks libró su propia guerra” (Juan Recabarren - Episodios de la vida regional, Universidad Católica el Norte, Antofagasta, 2002) 
 

                                

                                                      En la fotografia el prefecto Severino Zapta (izquierda con el fusil) Eduardo Abaroa con el revolver en mano


George Hicks, y la invasión chilena a Antofagasta

Los bolivianos son un conjunto de salvajes y los chilenos están listos para pelearse con ellos. Es indispensable una reforma radical en Antofagasta. El lugar, la gente y sus bienes están en manos del grupo mas inescrupuloso de bribones transformados en autoridades” (Hicks a Miller -14/ENE/1879)
Desgraciadamente no nos conviene tomar la ley en nuestras manos y castigarlos (a los bolivianos) porque en este caso la Compañía tendría directores bolivianos, como otros tantos buitres sobre ella defendiendo la justicia y las leyes ese país” (Hicks a Soublete - Abril 1877)

Un Oportuno desembarque chileno y la guerra haría subir las acciones [de la compañía de salitre) el 200 por ciento y más” (Alfonso Barros, Fundación desierto de Atacama)
Tenemos a varios chilenos muy influyentes entre nuestros accionistas y si el Gobierno no cumple su promesa de tomar acción inmediata, se ejercerá fuerte presión sobre ellos en el Congreso y sin duda se verán obligados a actuar, y a actuar con energía” (Archivo Gibbs, 11470, 26/MAR/1878)

“Los bolivianos acá son diferentes, en el mar aprenden a ser prudentes y respetuosos mientras que en el interior son como águilas, desafían al mundo entero “ (Hicks a Soublette, 1/IV/1878)
Es de esperar que Chile utilice esta oportunidad para las costas del pacifico de esta plaga (gavilla) de bolivianos” (Cartas de Hicks a Soublette, 23/Julio/1878 – Citado por Ardiles 2013)

Usted debe saber que estos malditos cuicos (apodo despectivo usado para referirse a los bolivianos) son mejores que las bestias para viajar el desierto”… “deberemos dejar de ser extranjeros en nuestro propio suelo… vamos a proceder a chilenizar el territorio” (Correspondencia de Salvador Reyes, cónsul chileno en Arica a Enrique Villegas, leída en la Sociedad “La Patria” por Hicks,  (Ahumada Pascual, 1885: 119-120)

El 14 de Febrero de 1879, cuando Chile invadió Antofagasta escribiría: “No puedo contenerme con un fuerte ¡Viva Chile! que ha venido a punto como magia a salvar nuestra compañía de la perdición… ahora siento que mi carrera en Antofagasta ha terminado propia y honorablemente” (Hicks a Miller- La compañía salitrera y la ocupación de Antofagasta – Manuel Ravest Mora, 1983)

“La venganza de Dios ha caído sobre estos canallas  (los bolivianos) esto igualará a la expulsión de los moros, no puedo parar de repetir con fervor  ¡Viva Chile, Viva Chile! 
(“Hiks a Reed -16/FEB/1879 – Citado por Jorge Basadre – Historia de la república del Perú, tomo 7)

Cumplida su misión con éxito George Hicks dejó el cargo y la ciudad -ya chilena- de Antofagasta el día  31 de Marzo de 1979,  8 días después de que Chile invadiera Bolivia en Calama. El señor del ancla,  Fue despedido rumbo a Lima, con preciosas piezas interpretadas por la banda tres en línea “ (El Pueblo Chileno – 5/ABRl/1879)

"El Diario" 2o y 21 de Enero 2018